Indulgencias y año jubilar: Cómo rezar por los difuntos
En Vale Todo por Aries, el padre Jorge Crespo explicó de forma clara y sencilla qué son las indulgencias y cómo pueden aplicarse tanto para uno mismo como para los fieles difuntos, especialmente en este año jubilar.
El sacerdote describió las indulgencias como un “tesoro espiritual” formado por las oraciones y obras de todos los creyentes. “Cada vez que rezamos, esas oraciones no se pierden: la Iglesia las guarda en un gran cofre espiritual. De ese tesoro se puede sacar gracia y perdón, para uno o para las almas de los difuntos”, explicó.
Crespo indicó que, para obtener una indulgencia, se necesita:
- Confesarse y comulgar,
- Rezar por el Papa y por la Iglesia,
- Realizar un acto de penitencia o caridad, como una peregrinación o una obra solidaria,
- Y hacerlo con intención de ofrecer ese gesto “por amor, como ofrenda”.
“El año jubilar es un tiempo en que la Iglesia abre el cofre de su tesoro y permite a los fieles acceder a esas gracias espirituales”, señaló. “Sirve para limpiar el alma, igual que un baño de santidad. Es un gesto de amor hacia los difuntos y también una oportunidad para sanar uno mismo”.
Crespo recordó además que las costumbres locales —como preparar altares familiares, cocinar comidas que gustaban a los fallecidos o rezar en el cementerio— son una expresión válida de fe. “Es una forma de agasajar a quienes amamos, pero siempre unida a la oración y a la esperanza en la vida eterna”, destacó.
Antes de finalizar, dejó un mensaje de reflexión: “Todos estamos llamados a la santidad. Hacer las cosas con amor, en el lugar que nos toca, es caminar en esa dirección. Dios tiene un sueño para cada uno de nosotros: que seamos santos”.