Mercado: Merval crece US$ 16.000 millones; bancos subieron 43% en dos días
El mercado accionario argentino consolidó un fuerte rebote tras las tensiones previas a las elecciones. Según un informe de Delphos Investment, el Merval acumuló una ganancia de US$ 16.000 millones en capitalización en apenas dos ruedas, alcanzando niveles similares a los máximos de agosto, aunque todavía US$ 18.000 millones por debajo del pico del año.
Bancos y utilities, las estrellas del rebote
El repunte fue liderado por los sectores más sensibles al ciclo político y macroeconómico.
Las utilities y los bancos mostraron subas promedio del 49% y 43% en dólares, respectivamente.
"Esta reacción se explica por su alta sensibilidad a los factores políticos y macroeconómicos, que los había castigado con fuerza en la caída previa", explicaron desde Delphos. En fases de alivio político, estos sectores suelen amplificar las recuperaciones.
Industria y petróleo: subas más moderadas
En cambio, los sectores industrial y petrolero avanzaron con mayor moderación —21% y 32%, respectivamente—.
Las compañías del Oil & Gas y Aluar dependen más del contexto externo y de los precios internacionales, por lo que su reacción ante los cambios locales fue más tenue.
Un rebote con dispersión sectorial
Pese a la magnitud del repunte, el informe advierte que existe una marcada dispersión entre sectores, coherente con sus diferentes grados de sensibilidad macro y política.
"El impulso podría seguir favoreciendo a los papeles más volátiles, aunque el valor de largo plazo sigue concentrado en las petroleras", señalaron.
Estrategia y perspectivas
Delphos considera que las petroleras continúan siendo el segmento de mayor valor de largo plazo, por sus fundamentos sólidos, potencial de crecimiento y baja exposición al riesgo político local.
Sin embargo, mientras dure el rally, los papeles de mayor beta —como bancos y utilities— podrían seguir mostrando retornos superiores en el corto plazo, capitalizando la rotación de flujos hacia activos más castigados en la corrección previa.
Con información de El Economista