Tras la semifinal de la Liga, el equipo de Graneros perdió 1-0 ante Tucumán Central y los jugadores se fueron a las trompadas contra el cuerpo arbitral.
El lobista objetó la cadena de custodia de su teléfono que reveló mucha información sensible para la causa. Marcelo Martínez de Giorgi ordenó una batería de medidas de prueba.