Advierten que un posible congelamiento de precios de combustibles generará desinversión y desabastecimiento

El Pais 23 de febrero de 2021
José Luis Sureda, experto en combustibles, considera que actualmente existe un atraso en el precio de las naftas en torno al 8 por ciento. Opina que si el Gobierno decidiera congelarlos de cara a las elecciones cometería un grave error.
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En marzo llegaría un nuevo aumento de precios en los combustibles líquidos. Se trata de una actualización del impuesto específico (ICL) y el dióxido de carbono (IDC) que se tendría que aplicar el día 1 de ese mes pero que el Gobierno, a través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, postergó para el viernes 12.

Estos micro-aumentos sobre las naftas y el gasoil, que ya superan el 10 por ciento en lo que va del año, están generando quejas por parte de la sociedad.

Sin embargo, para el analista José Luis Sureda, quien ocupó el cargo de Secretario de Recursos Hidrocarburíferos durante la primera parte de la gestión de Mauricio Macri (hasta que diferencias con el ex jefe de la cartera, Juan José Aranguren, lo llevaron a presentar su renuncia), es necesario que el Gobierno continúe con el sendero de recuperación de precios.

“Hay que tomar una medida así por más que parezca antipática. Hay que dejar que los precios hagan su trabajo y si hay una posición de abuso de poder del mercado hay que castigarla severamente”, opina Sureda.

El consultor explica que el valor de los combustibles líquidos presenta actualmente un atraso en torno al 8 por ciento y que el objetivo del Gobierno debería ir en torno a una recuperación, teniendo en cuenta además posibles fluctuaciones del tipo de cambio del peso respecto al dólar y del precio del barril internacional de petróleo.

¿Qué sucedería si de cara a las elecciones legislativas Alberto Fernández decidiera congelar el valor de los combustibles líquidos? “Sería un gran error”, dispara Sureda.

Explica que “en el corto plazo no habría desabastecimiento pero sí una caída de la producción”. “Los productores no van a cerrar sus pozos ni dejar de venderle a las refinerías, pero si en el mediano plazo esa caída de la producción persiste se necesitará importar”, advierte.

“Si hubiera un congelamiento que se prolongue durante seis meses y comenzara por caso en julio (teniendo en cuenta que las elecciones son en octubre) la producción de petróleo va a ir declinando y en algún momento del 2022 vamos a estar de nuevo ante la necesidad de importar”, determina el analista.

Por lo tanto, para Sureda el desequilibrio de suspender aumentos se pagaría con pérdidas de divisas. Además, se perderían las exportaciones de crudo de Argentina a otros países. “Van a desaparecer porque empieza a declinar la producción y por lo tanto hay más demanda en el mercado interno”, señala.

En conclusión, explica: “Cuando uno hace estudios económicos ve que el impacto que tiene la suba de combustibles en la inflación en general es mucho menor de lo que se dice. Entonces dejarlo atrasar genera problemas como desabastecimientos o encarecimiento del producto, caída de inversiones en las economías regionales, caída de recaudación para el Estado”.

“Son problemas que ya hemos vivido, tanto en el Gobierno de Macri como en gestiones anteriores”, cierra el exsecretario de Recursos Hidrocarburíferos.

Fuente: Surtidores

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