Nina descartó medias tintas y aseguró que respalda el reclamo universitario
Finalmente el rector de la UNSa, Miguel Nina, habló por Aries tras el nuevo fallo a favor de las universidades por la ley de financiamiento y respondió a las críticas por su perfil bajo en el conflicto. Aseguró que la UNSa no se negó a firmar el amparo del CIN, (Consejo Interuniversitario Nacional), y que apoya el reclamo del sistema universitario público.
Sobre la negación de firmar la demanda en contra del gobierno por el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario aprobado por el Congreso, Nina fue directo: “No nos hemos negado a firmar”. Explicó que en los plenarios del comité ejecutivo se había resuelto que el CIN ejercería la representación de las universidades, y que luego surgió la exigencia de que cada casa de estudios emitiera un mandato, trámite que en la UNSa debía pasar por el Consejo Superior.
Según dijo, la urgencia hizo que no ingresaran al sistema, algo que le ocurrió también a varias universidades. “Esto no quiere decir que nosotros no apoyemos el reclamo del sistema universitario público, es todo lo contrario”, aclaró.
Ante los cuestionamientos que hablan de un acompañamiento “a medias tintas”, por una supuesta pertenencia política oficialista y de su escasa presencia en las movilizaciones, el rector respondió que la UNSa trabajó por la recomposición presupuestaria dentro del CIN. Indicó que aprobó todos los pronunciamientos del Consejo Interuniversitario y que integra el comité ejecutivo como representante de los rectores del norte.
Aunque a la par resaltó que no es partidario de las marchas, “lo he dicho acá y la gente lo sabe”, aseveró respecto a que nunca fue de hacer paro. Nina destacó así que su gestión eligió el “camino de las propuestas, no el de las marchas ni los paros”.
La definición llegó después de que el Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 11 declarara inconstitucional el decreto que puso un freno a la Ley de Financiamiento Universitario y ordenara al Gobierno cumplir con la norma aprobada por el Congreso. En Salta, el fallo había abierto un debate hacia adentro del sistema, con un reclamo creciente para que la UNSa asumiera un rol más activo.
Niña admitió que el Ejecutivo puede apelar y que existe “incertidumbre”, pero afirmó que “todo el sistema universitario está yendo en el sentido de que se dé cumplimiento a lo que aprobó el congreso”.
Diferencia salarial de arrastre
Nina sostuvo que la UNSa no cuenta con el presupuesto adecuado, pero que el objetivo es garantizar el funcionamiento pensando en el estudiante. Estimó un desfasaje salarial cercano al 33% tanto en docentes como en no docentes. Según sus cálculos, desde diciembre de 2023 hasta el 31 de agosto la inflación acumulada fue de 335,95%, mientras que los salarios crecieron 226,80%.
En términos concretos, indicó que un profesor titular debería tener un básico de alrededor de $1.650.000 de pesos y en agosto cobró 1.000.948, una diferencia de “unos 650.000 pesos mensuales”.
El rector describió que hoy el presupuesto de la UNSa es “prácticamente un 95 por ciento sueldo y un 5 por ciento para gastos de funcionamiento”. Eso, explicó, deja a la universidad sin capacidad para obras, inversión o mejoras, ya que apenas alcanza para pagar los servicios básicos.
El ex Decano de la Facultad de Ciencias Económicas aseguró que históricamente se habló de una relación óptima de 75/25 entre personal y funcionamiento, aunque que nunca se cumplió. Consultado sobre si eso implica reducir la planta, fue categórico: “No hay que reducir”. Y aclaró que, una vez definido el monto de la política salarial, debería sumarse un 10 o 15% adicional para gastos de funcionamiento, en línea con el presupuesto que el CIN presentó al Congreso y al Poder Ejecutivo, con una relación de 85/15.