Malvinas: el debate terminó entre insultos y la izquierda calificó de “farsa” el proyecto del Gobierno
La diputada nacional del Frente de Izquierda Romina Del Plá rechazó en Pelo y Barba por Aries el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional impulsado por el Gobierno y calificó de “farsa completa” el argumento oficial de presentarlo como una herramienta para fortalecer el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas.
El Ejecutivo envió la iniciativa al Congreso con el argumento de proteger los derechos soberanos argentinos, sancionar la explotación ilegítima de recursos naturales y crear nuevas herramientas frente a amenazas externas. Entre sus puntos contempla la creación de un Consejo de Seguridad Nacional y mecanismos de coordinación entre Defensa, inteligencia, Cancillería y otras áreas del Estado.
Del Plá hizo una lectura completamente opuesta. Afirmó que detrás de la discusión por Malvinas el proyecto busca “borrar la barrera” entre la defensa nacional y la seguridad interior. Según sostuvo, esto podría habilitar una mayor intervención de las Fuerzas Armadas y los organismos de inteligencia en cuestiones internas.
“Todo lo que ellos presentan como la idea de la defensa de la soberanía sobre las Islas Malvinas es una farsa completa”, afirmó. La diputada cuestionó además la actuación previa del Gobierno frente al proyecto petrolero Sea Lion y sostuvo que el renovado discurso sobre soberanía contradice la política mantenida por el Ejecutivo durante los últimos años.
La dirigente del FIT concentró especialmente sus cuestionamientos en el futuro Consejo de Seguridad Nacional. A su entender, esa estructura podría utilizarse para ampliar mecanismos de vigilancia y persecución dentro del país. “Este proyecto está completamente envenenado”, afirmó, y advirtió sobre el riesgo de avanzar hacia lo que definió como una especie de “estado de excepción permanente”.
El Gobierno sostiene, por el contrario, que el proyecto apunta a coordinar capacidades estatales para proteger el territorio, los recursos estratégicos y la soberanía argentina, con Malvinas como uno de sus ejes centrales.