Cómo funcionaba la aduana paralela de finca “Carina”
Se trata de un juicio por contrabando a gran escala en el que están acusados los presuntos integrantes de una organización delictiva. La Fiscalía Federal de Orán, a cargo de Marcos Romero, estima que hasta agosto de 2025 circularon diariamente por el paso ilegal en la frontera unos 300 vehículos, que dejaban -al final del día- un aproximado de tres millones de pesos ($3.000.000).
Según la investigación, el líder de la banda era Alfredo Salazar, quien estuvo prófugo hasta su reciente detención en Bolivia. Este hombre será juzgado posteriormente junto con otras personas detenidas tiempo después de los allanamientos.
La acusación señala que en las fincas Carina y Cardozo funcionaba una gran organización que posibilitaba el paso ilegal de mercadería desde Bolivia a la Argentina. Son predios privados que funcionaron como “aduana paralela” hasta hace poco más de un año atrás.
El testimonio del gendarme
En la jornada de hoy declaró un testigo de fiscalía, el comandante de gendarmería Néstor García que detalló cómo funcionaba la empresa ilegal, a plena luz del día y en cercanías del paso internacional de Aguas Blancas.
El gendarme detalló los roles de los imputados y la disposición de una playa sobre el río Bermejo como puerto ilegal. Mostró los videos tomados con un drone, que muestran cómo el río arrastra los gomones cargados en el lado boliviano hasta el borde de finca Carina, donde se disponía un sector de carga de camiones, camionetas y todo tipo de utilitarios.
Por caminos internos, estos vehículos circulaban con la mercadería hasta la finca vecina, la de la familia Cardozo, y de ahí llegaban hasta la ruta 50. En el trayecto había dos sectores de peaje. El investigador indicó que se había establecido un pago común para todos los vehículos y otro cuyo monto variaba según la cantidad de “lonas” que llevaba. En uno de los videos se observó un camión de gran porte cargando artículos sanitarios.
El testigo también mostró que en el predio había una parte donde se disponían los puestos de comida, otros lugares donde se turnaban para cobrar grupos de mujeres. También dijo que la mayor parte de los automóviles circulaba entre las 7 y las 17, aunque en el lugar había gente todo el tiempo.
Agente encubierto
La investigación incluyó un agente encubierto que estuvo en la frontera durante siete días, intervención de teléfonos celulares y allanamientos tanto en los predios rurales como en los domicilios de algunos imputados.
El juicio continuará el próximo martes a partir de las 8 ante los jueces del Tribunal Oral Federal N°2: Domingo Batule, Gabriela Catalano y Diego Matteucci.