Este jueves habrá audiencia clave en el juicio contra el cardiólogo del San Bernardo
El juicio que debía comenzar mañana 1 de octubre por abuso sexual por la denuncia de Constanza Lee en contra de su ex esposo, el cardiólogo del San Bernardo, Javier Fernández; fue suspendido. Esto a raíz de que la jueza Cecilia Flores Toranzos así lo decidiera por la solicitud de la defensa del médico para que se incorpore como prueba otra causa. Se trata de un expediente de familia en el que el juez Canavoso le otorgó el cuidado personal de la hija menor a su padre. Ante el pedido, la jueza Cecilia Flores Toranzos suspendió el inicio del juicio que ya lleva más de seis años de su denuncia. Hoy, apenas un día después de haber decidido suspenderlo, la jueza convocó a una nueva audiencia.
Al mismo tiempo la querella presentó su objeción a la suspensión del debate. En el escrito, los abogados de Constanza Lee advirtieron que, "en el caso de no hacerse lugar a dejar sin efecto la suspensión del juicio por prueba presentada extemporáneamente, dejó planteado que recurrirán “a la Corte de Justicia de la Provincia y, en su caso, ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación por la vía del art. 14 de la Ley 48, por encontrarse comprometidos los derechos a la tutela judicial efectiva, al debido proceso y a un juicio oportuno de la víctima".
La jueza Flores Toranzos deberá decidir también si acepta al Observatorio de Violencia contra las Mujeres como amigo del tribunal. La decisión de la incorporación de la prueba y la aceptación de amicus curiae no quedó en manos del juez que iba a presidir el juicio, Eduardo Sángari, sino que se sorteó y recayó en Flores Toranzos. Esto también fue cuestionado por los abogados de Constanza Lee, que observaron que quién debería haberlo decidido el mismo juez del juicio.
La postura de la querella
En el escrito presentado hoy, el abogado de Lee, Martín Plaza, cuestionó el pedido de incorporación de prueba por ser "totalmente infundado" y extemporáneo: sostuvo que la etapa para ofrecer prueba ya venció y que, para incorporarla después, debe tratarse de un "hecho nuevo, relevante y desconocido al momento del ofrecimiento", algo que, en su opinión, no se cumple.
La querella también dejó planteado que, a su criterio, existe una estrategia dilatoria y que la postergación implica una revictimización de una mujer que denuncia violencia de género grave, con posible incumplimiento de compromisos internacionales del Estado, como la debida diligencia.
Lee, que lleva seis años esperando llegar al debate, calificó la postergación como "un nuevo calvario". Las primeras denuncias por hechos de violencia de género, que incluyen una agresión sexual, se remontan a 2020.