Murió a los 97 años Carlos Alonso, el maestro mendocino que pintó la tragedia argentina
Nacido en Mendoza y consagrado como un faro indiscutible de la plástica latinoamericana, Alonso construyó una obra monumental atravesada por un profundo contenido político que no sólo presagió los oscuros años del terrorismo de Estado, sino que cargó con su cruz más dolorosa al convertirse en víctima directa con la desaparición de su hija Paloma en 1977.
Su agudeza creativa quedó inmortalizada en muestras icónicas como "El ganado y lo perdido", inaugurada apenas un mes después del golpe cívico-militar, donde supo plasmar con estremecedora precisión la figura del desaparecido y la crudeza de la masacre que se avecinaba.
Aquel exilio forzado en Europa —primero en Italia y luego en España— pausó momentáneamente su producción en medio de un duelo desgarrador, pero no logró acallar su voz, la cual resurgió con renovada fuerza para legar icónicas ilustraciones de clásicos de la literatura universal y nacional como El Quijote, El Martín Fierro y El matadero, además de brillar en prestigiosos museos del mundo y coronar su talento con los murales de la cúpula del Teatro San Martín en Córdoba.
(Con información de Página12)