Respuesta
El discurso presidencial de este jueves se sumará a exposiciones que Javier Milei ha venido realizando en estos últimos días, luego de un discreto retiro por la escasa cosecha lograda en el Parlamento y la necesidad de reordenar su agenda de prioridades ante el agotamiento del tiempo preelectoral. En su última aparición pública, en una convención de la derecha argentina, mostró que los próximos comicios son sustanciales para sostener un proceso reformista que no está suficientemente atornillado.
Su disertación en un encuentro de referentes del liberalismo global dejó definiciones que la ciudadanía debe atender, teniendo en cuenta que en pocos meses más le será requerida su decisión para formar un nuevo gobierno. El mandatario, que estrenó la incursión de un partido todavía en construcción, aseguró que tras casi tres años de gestión, el proyecto que lidera no es promesa.”Somos un montón de resultados”, dijo para reconocer de inmediato que “la foto todavía sigue siendo mala, pero la película es la mejor de la historia”.
La decisión de buscar la reelección está impregnando sus pronunciamientos. Para validar su pretensión alude a reformas que están “haciendo posible lo que el mundo consideraba imposible” y que no se muestran correctamente por la acción de medios de comunicación tendenciosos. Es así que los datos que transmiten los principales voceros del oficialismo disienten notoriamente con lo que dan cuentan organismos de gobierno o empresas privadas especializados en la ponderación de los resultados de las medidas que se van aplicando. Las afirmaciones del propio Javier Milei también se contraponen con la percepción de la sociedad, que denuncia la pérdida de su calidad de vida pese a la tolerancia con la que acompaña a la administración libertaria.
Pero en su última exposición, previo a viajar a Chile para disertar en el Foro de Madrid -un evento organizado por la Fundación Disenso, vinculada al partido español VOX- el presidente Milei desgranó reflexiones al margen de sus afirmaciones, algunas desopilantes como la de dar por cierto que los salarios del sector informal le han ganado a la inflación más de 60%. En ese orden reconoció que no alcanza con sostener ideas sino que uno de los desafíos más grandes es que esas ideas tienen que obtener resultados.
En esa línea ratificó el rumbo económico de su gestión porque acumula los logros que exhibe. El apego es a rajatabla y de allí que nadie debe esperar que el gobierno de La Libertad Avanza flexibilice su política fiscal y cambie la política monetaria, dado que un objetivo innegociable es el de terminar de derrotar la inflación.
Milei no ignora la crisis socioeconómica que esa decisión está generando pero la adjudica a las dificultades que la sociedad argentina tiene para abrazar las ideas de la libertad en un escenario de riesgo. Según su particular mirada, la opción a su propuesta es la seguridad que da el populismo, que asegura casa y comida pero convierte al pueblo en esclavo.
Sin retorno y con varios aspectos a resolver -como la eliminación de primarias obligatorias- el tiempo de elecciones ya ha comenzado. El primer paso formal lo dio el Presidente de la Nación al declarar que las buenas políticas no se negocian y está en manos de los argentinos si quieren volver al pasado y abrazar el fracaso.
La respuesta la tiene la ciudadanía.
Salta, 03 de setiembre de 2026