Trabajadoras de casas particulares denuncian “salarios debajo de la línea de indigencia”
Las nuevas escalas salariales para trabajadoras de casas particulares volvieron a generar cuestionamientos en el sector por el impacto que tendrán los porcentajes acordados sobre ingresos que consideran insuficientes.
“Si uno se pone a ver el porcentaje, dice que están bien porque la mayoría de los trabajadores están teniendo ese tipo de porcentajes de aumento. Pero la diferencia entre el resto de los trabajadores y nosotras es que nuestros sueldos están muy por debajo de la línea de indigencia”, cuestionó.
Díaz puso como ejemplo el valor de la hora para mostrar el efecto concreto del incremento. “La compañera que trabajó hasta julio y cobró su período de agosto cobró por hora $3.733. Ahora, con el aumento del 1,9%, va a cobrar $3.804”, explicó.
Según señaló, para una trabajadora que cumple 192 horas mensuales el incremento representa alrededor de $6.700 en el salario. “No nos alcanza ni para comprar una promoción de dos kilos de alitas (de pollo) por $7.000”, graficó.
La referente también cuestionó el mecanismo elegido para incorporar las sumas no remunerativas al salario ya que-según detalló- en septiembre se incorporará un 25% de esa suma junto con el aumento previsto para el mes; en octubre se sumará otro 50% y en noviembre, el 25% restante.
Para Díaz, el hecho de que las escalas oficiales sean utilizadas también como referencia para empleadas no registradas demuestra la necesidad de garantizar los derechos laborales en todo el sector. “Todo trabajo tiene un derecho laboral que te acompañe”, concluyó.
Reclaman pagos acordes a las tareas realizadas
Díaz también cuestionó que algunos empleadores tomen las escalas salariales oficiales como un monto máximo y aclaró que “lo que se está pagando es la base de lo que dice la ley y a partir de esa base, tenemos el derecho de poder exigir una mejor remuneración”.
La referente explicó que las categorías laborales establecen diferentes responsabilidades y que desempeñarse en una de ellas no implica asumir todas las tareas del hogar. Como ejemplo, señaló que una cuidadora puede encargarse de la habitación, alimentación o ropa de la persona bajo su cuidado, pero no de las mismas tareas -con el mismo sueldo- para toda la familia.
“Las categorías de las trabajadoras de casas particulares no están hechas solamente por un capricho, están hechas justamente para poder dividir las responsabilidades que tenemos como trabajadora”, afirmó Díaz, y advirtió que estas diferencias no siempre son respetadas en la práctica.