La Casa Rosada pone en marcha el operativo para recibir al Papa León XIV
La confirmación de la visita del papa León XIV abrió una nueva etapa de coordinación entre el Gobierno nacional, la Santa Sede y la Iglesia argentina para organizar las actividades, la seguridad y los traslados del Pontífice durante su estadía en el país.
La Oficina del Presidente informó que el Ministerio de Relaciones Exteriores trabaja junto a la Nunciatura Apostólica y la Conferencia Episcopal Argentina. La agenda todavía deberá establecer los actos oficiales, las celebraciones religiosas y los encuentros institucionales.
La invitación de Milei
La llegada de León XIV responde a una invitación oficial del presidente Javier Milei, según el comunicado difundido por la Casa Rosada.
El encargado de entregarla personalmente fue el canciller Pablo Quirno, durante una misión oficial al Vaticano realizada en febrero.
“Hace algunos meses tuve el honor de entregar personalmente al Santo Padre la invitación del Presidente de la Nación para visitar la Argentina”, recordó Quirno tras conocerse la confirmación.
El funcionario sostuvo que el Gobierno recibió la noticia “con enorme alegría” y anticipó que continuará trabajando con la Santa Sede para que el viaje sea “una visita histórica para todos los argentinos”.
Seguridad y logística
El Ejecutivo aseguró que garantizó las condiciones de seguridad y logística necesarias para concretar la visita apostólica.
La organización deberá contemplar los desplazamientos del Papa, los dispositivos de custodia, la participación de autoridades nacionales y eclesiásticas y la presencia de fieles en las actividades públicas.
Los detalles del cronograma todavía no fueron comunicados oficialmente. La definición de los horarios, recintos y celebraciones quedará sujeta al trabajo conjunto entre el Vaticano, el Gobierno y las autoridades religiosas argentinas.
Una visita con peso institucional
La Casa Rosada presentó el viaje como un acontecimiento de trascendencia espiritual e institucional para el país.
Además del significado religioso, la presencia de León XIV tendrá un componente político y diplomático, con reuniones entre el Pontífice, las autoridades nacionales y representantes de la Iglesia.
La visita también colocará al Gobierno ante el desafío de garantizar una organización conjunta con sectores eclesiásticos y provinciales durante cuatro días de intensa actividad pública.