Perdió el despacho, denunció al embajador y terminó fuera de la Embajada
Una disputa por una oficina dentro de la Embajada argentina en España escaló hasta convertirse en una interna pública y terminó con el desplazamiento de Marcelo Alejandro Nimo, agregado especializado en Promoción de Inversiones y Comercio Internacional.
El Gobierno oficializó su cese mediante el Decreto 588/2026, publicado este martes en el Boletín Oficial. La medida fue firmada por el presidente Javier Milei, el ministro Luis Caputo y el canciller Pablo Quirno.
Aunque el decreto no menciona el enfrentamiento, la salida se produjo después de que Nimo cuestionara públicamente al embajador Wenceslao Bunge Saravia, a quien responsabilizó por haberle retirado el despacho que utilizaba en la representación diplomática de Madrid.
La discusión que salió de la Embajada
El conflicto se conoció tres meses antes del cese. Nimo utilizó su cuenta en X para aclarar que no había sido removido del cargo, pero que el embajador había decidido quitarle la oficina desde la cual recibía a empresarios interesados en invertir en Argentina.
La Embajada atribuyó el cambio a una reorganización de espacios. La representación argentina había decidido no renovar el alquiler de un piso utilizado por el Consulado General, lo que obligó a redistribuir oficinas entre más de 40 trabajadores.
Nimo rechazó aquella explicación y transformó una decisión administrativa en un cuestionamiento político. Sostuvo que su despacho se había convertido en un punto de encuentro para personas identificadas con las ideas de Javier Milei y acusó al embajador de no acompañar suficientemente la política de reducción del gasto estatal.
El argumento que utilizó el Gobierno
En el decreto, el Ejecutivo sostuvo que el funcionamiento eficiente de una representación diplomática requiere que sus integrantes actúen de acuerdo con los lineamientos, instrucciones y directivas del Estado nacional en materia de política exterior.
Nimo ocupaba el cargo desde agosto de 2024 y tenía como misión promover inversiones y comercio internacional desde la Embajada argentina en España. Su salida cerró una interna que comenzó dentro del edificio diplomático, llegó a las redes sociales y finalmente quedó plasmada en el Boletín Oficial.