Una médica de Gendarmería, 66 kilos de cocaína y una trama que apunta a una posible red criminal
Según explicó a Aries el fiscal federal Ricardo Toranzos, a cargo del área de Delitos Complejos de la Unidad Fiscal Federal, la investigación se inició cuando una vecina de El Potrero alertó a la Policía porque dos mujeres pedían refugio tras afirmar que habían sido perseguidas y atacadas a tiros.
Al llegar al lugar, los efectivos encontraron una camioneta Renault Duster con varios impactos de bala. “Los disparos no parecían como para amedrentar, sino directamente para lastimar y hasta matar a la persona que iba conduciendo”, sostuvo Toranzos.
El caso dio un giro cuando la Policía encontró en otro vehículo con 66 paquetes de cocaína envueltos en cinta amarilla y con un logo de cocodrilo.
Entre las detenidas se encuentra una médica que pertenecía a Gendarmería Nacional y una comerciante de Tartagal. Toranzos aclaró que ninguna de las dos se identificó como integrante de una fuerza de seguridad al momento del procedimiento.
La investigación también puso bajo la lupa la presencia de una camioneta vinculada a una dependencia policial de Tucumán y de efectivos de esa provincia que estuvieron en el lugar. “Se secuestró la camioneta, el libro de guardia de la dependencia y las armas y celulares del personal policial para establecer qué participación tuvieron”, indicó el fiscal.
Uno de los principales objetivos ahora es determinar si todos los involucrados formaban parte de una misma organización o si se trató de grupos enfrentados por la droga. “Estamos reconstruyendo el viaje para saber si pertenecían a un convoy o si eran bandas diferentes”, explicó.
¿De dónde viene "el sello de cocodrilo"?
“Esta expresión externa del paquete tiene a los fines de identificar el origen, quien lo embaló, quien se lo entregó justamente a la logística”, explicó el fiscal, y agregó que estos detalles muestran el nivel de organización del narcotráfico: “Tienen una visión muy empresarial de la comisión de estos hechos delictivos”.