Visita papal: Bokalic está en Roma y crece la ilusión en Santiago del Estero
La visita del papa Leon XIV a la Argentina, y más precisamente a Santiago del Estero genera una fuerte expectativa en el país y en la región. Es por eso que cada encuentro entre el Arzobispo, monseñor Vicente Bokalic y el Sumo Pontífice alimenta esta posibilidad. Sin embargo, en esta ocasión, el Cardenal santiagueño se encuentra en Roma para participar del consistorio convocado por el Pontífice. Latinosy latinoamericanos
Junto con Bokalic se encuentra el cardenal Ángel Sixto Rossi SJ, de 67 años, arzobispo de Córdoba y vicepresidente primero de la Conferencia Episcopal Argentina. A ellos se sumaron en Roma el cardenal Víctor Fernández, de 63 años, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, y el cardenal Leonardo Sandri, de 82 años, vicedecano del Colegio Cardenalicio. El cardenal Mario Poli, de 78 años, arzobispo emérito de Buenos Aires, también confirmó su participación.
Qué trataron en el consistorio convocado por el papa León XIV
Los cardenales reflexionaron sobre “las profundas fracturas de nuestro tiempo, entre los pueblos, las naciones, en el seno de las sociedades y de las propias familias, y sobre cómo estas generan heridas, especialmente entre los más pobres, los más débiles, los jóvenes —a quienes les falta el sentido de la novedad— y los adultos que carecen de la sabiduría que da la edad”.
No faltó —también en relación a la encíclica Magnifica Humanitas— una reflexión sobre la inteligencia artificial y los retos que conlleva, en particular en lo que se refiere a la dignidad del trabajo.
De ahí el debate sobre “el valor del bien común, como algo difícil de asimilar y comprender, que a menudo la política no persigue, y sobre cómo se necesita un lenguaje del corazón para superar el conformismo, la corrupción y la sensación de imposibilidad que genera constatar que las propiedades y los recursos necesarios para alcanzarlo están en manos de unos pocos”.
Los cardenales meditaron además sobre cómo “el sentido del bien común tiene su origen en la fe, han afirmado numerosos grupos, en la fe en Dios y en lo trascendente que hay en cada persona, que lleva al hombre a superar todas las fronteras, la primera que lo lleva más allá de sí mismo, a vivir la solidaridad con los pobres, como respuesta al individualismo, viviendo plenamente la catolicidad, construyendo relaciones desinteresadas —no instituciones— a todos los niveles, y buscando un lenguaje capaz de dialogar con entornos ajenos a la fe cristiana”.
Con información de Info del Estero