Guaymás: “La gente no discute teorías económicas, discute cómo llegar a fin de mes”
El dirigente gremial Jorge Guaymás cuestionó el rumbo económico del país y advirtió sobre el impacto que la situación actual tiene en trabajadores, jubilados, comerciantes y sectores medios.
En Derechos del Mundo del Trabajo, Guaymás citó una frase de Julio Bárbaro para describir el contexto social. “Julio Bárbaro dijo una frase muy fuerte, yo diría fuertísima: ‘El sueño de los ricos es volver a humillar a los pobres’”, señaló.
A partir de esa reflexión, sostuvo que existe una preocupación creciente entre millones de argentinos que, pese a trabajar y esforzarse, encuentran cada vez más dificultades para sostener su economía familiar.
“Hay algo que millones de argentinos sienten todos los días: trabajan y no llegan, producen y no alcanza, hacen esfuerzos cada vez más grandes para sostener a sus familias”, afirmó.
En ese sentido, planteó interrogantes sobre los efectos del actual esquema económico. “La pregunta es simple: ¿para quién funciona este modelo económico?”, expresó.
Guaymás remarcó que la Argentina creció históricamente cuando el trabajo permitía mejorar la calidad de vida y proyectar un futuro. “La Argentina no nació para humillar al trabajador. Creció cuando el trabajo dignificaba, cuando el salario permitía proyectar y cuando el esfuerzo tenía recompensa”, sostuvo.
Asimismo, consideró que las medidas de ajuste impactan principalmente sobre determinados sectores de la sociedad. “El sacrificio siempre parece recaer sobre los mismos: los trabajadores, los jubilados, la clase media, las pequeñas empresas y el interior del país”, manifestó.
Según el dirigente, esta situación genera un creciente malestar social porque las preocupaciones cotidianas de la población están vinculadas a cuestiones básicas. “La gente no discute teorías económicas. La gente discute cómo llegar a fin de mes, si compra medicamentos, si paga el alquiler, si carga combustible o si puede sostener un comercio”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que la dirigencia política debe prestar atención a esas demandas. “La realidad es mucho más fuerte que cualquier relato y cuando la política deja de escuchar esa realidad, deja de hacer algo muy importante: deja de representar”, concluyó.