“La vocación no tiene descanso”: el compromiso de los bomberos voluntarios
Cada 2 de junio se celebra el Día del Bombero Voluntario en Argentina, una fecha que reconoce a miles de personas que eligen dedicar parte de su vida al servicio de los demás.
Detrás de cada intervención hay horas de capacitación, entrenamiento y guardias que se cumplen de manera voluntaria. Así lo describió Macarena Rizzotti, jefa del cuartel de Bomberos Voluntarios de San Lorenzo, al destacar el compromiso de quienes integran la institución.
En diálogo con Compartiendo su Mañana por Aries, explicó que la vocación de ayudar fue lo que la impulsó a convertirse en bombera hace más de ocho años.
“Me mueve la vocación de servicio, poder ayudar a la comunidad y contar con herramientas para asistir a quienes lo necesitan”, expresó.
Una preparación permanente
Rizzotti explicó que quienes desean ingresar al cuerpo deben atravesar una academia de aproximadamente un año, aunque aclaró que la formación nunca termina.
Las capacitaciones y entrenamientos forman parte de la rutina permanente de los bomberos, que deben prepararse para distintos tipos de emergencias.
Guardias después del trabajo
La realidad de los voluntarios también implica un esfuerzo adicional. Muchos trabajan o estudian durante el día y luego se suman a las guardias del cuartel.
En San Lorenzo, el sistema funciona con turnos rotativos de ocho horas, organizados según la disponibilidad de cada integrante.
“Muchos salen de trabajar y en lugar de ir a descansar se presentan en el cuartel para cumplir una guardia y estar disponibles para la comunidad”, señaló.
En una jornada especial para el sector, Rizzotti valoró el compromiso de quienes sostienen el sistema de bomberos voluntarios y recordó que detrás de cada salida existe una decisión personal de ayudar, incluso cuando eso implica resignar tiempo con la familia o descanso.