“Sin cirugía y con tecnología de punta”: implante de marcapasos sin cables en el HSB
El Hospital San Bernardo de Salta concretó el primer implante de un marcapasos sin cables en la provincia, un procedimiento de alta complejidad que marca un avance tecnológico en la cardiología local y que fue posible gracias al trabajo conjunto entre el sistema público, el sector privado y el apoyo del PAMI.
Por Aries, el cardiólogo Sebastián Schanz explicó que se trató de un dispositivo “muy especial”, considerado uno de los más pequeños del mundo, del tamaño de una moneda o una colilla de cigarrillo, que se utiliza únicamente en pacientes con características específicas. En este caso, señaló, el PAMI autorizó su uso al tratarse de una indicación médica precisa, en el marco de un equipo que ya venía capacitándose para este tipo de intervenciones.
“Efectivamente tuvieron que unirse voluntades de la parte pública, de la parte privada, y del PAMI que aportó el dispositivo. Se trata de una tecnología muy nueva, muy limitada todavía en el mundo por su alto costo, pero que representa hacia dónde tiende la estimulación cardíaca”, explicó Schanz.
El especialista detalló que el procedimiento es completamente distinto al de un marcapasos tradicional. En lugar de una cirugía abierta, el dispositivo se introduce a través de una punción en la vena femoral, en la pierna, y se guía hasta el corazón mediante un catéter. Allí se libera dentro del ventrículo derecho, donde se fija mediante pequeñas anclas internas.
“Es como subir un cañito hasta el corazón y liberar un chip que queda implantado en su interior. No hay incisiones ni cicatrices visibles. Queda completamente dentro del corazón y se programa de manera externa con una computadora”, describió el cardiólogo.
Según explicó, el dispositivo fue colocado tras varios intentos hasta encontrar el punto exacto de fijación. Una vez implantado, puede ser regulado de forma inalámbrica desde el exterior del cuerpo, ajustando parámetros como la frecuencia cardíaca según las necesidades del paciente. Además, cuenta con una batería de larga duración estimada en alrededor de 17 años.
Schanz destacó que este tipo de marcapasos representa un cambio importante en la práctica médica, ya que reduce riesgos, evita cirugías convencionales y acorta los tiempos de recuperación. Sin embargo, aclaró que aún no se utiliza de forma masiva debido a su alto costo y a que está indicado solo para casos puntuales.
En ese sentido, subrayó la importancia del logro para el sistema de salud pública provincial, en un contexto de alta demanda asistencial. “El sistema está estresado, con más demanda de la que puede cubrir, pero la ciencia avanza y los médicos tenemos que formarnos y aplicar la mejor tecnología disponible para nuestros pacientes”, sostuvo.
Finalmente, el especialista remarcó que el procedimiento realizado en el San Bernardo posiciona al hospital dentro de un nivel de alta complejidad en cardiología, incluso en un escenario de dificultades estructurales del sistema sanitario.