Editorial Cara a Cara: “Está cambiando el mundo hacia un lugar al que no queremos ir”
“¿Qué tal? ¿Cómo les va? Tengan todos ustedes muy buenas noches. Realmente es un gusto estar nuevamente en este ciclo de tantos años. Pero déjeme que antes de comenzar el programa le deje un agradecimiento público y general a Violeta Gil que lo llevó adelante exitosamente. Tal es así que estaba pensando ¿volveré? Si lo está haciendo tan bien Violeta. Pero bueno, algunas cosas dijeron que sí, que tenía que volver. Y bueno, acá estoy con mucho gusto nuevamente con ustedes.
Nos toca vivir un país, un mundo realmente que no nos da lugar a pensar ni siquiera diez segundos algo y poder sacar alguna conclusión porque mientras lo estamos pensando ya aparece algo nuevo. Y ese algo nuevo puede ser en el orden local, puede ser en el orden nacional, puede ser en el orden internacional. Hoy el mundo está tan convulsionado que estamos a punto de entrar en una tercera guerra mundial. Es increíble porque uno no sabe si se avanzaron en las cosas o si se ha retrocedido. Porque con las comunicaciones, las partes de comunicaciones que hay hoy, o sea lo que se ha avanzado en inteligencias, ¿cómo puede ser que seres humanos se estén matando? ¿Cómo puede ser que un señor de Estados Unidos diga -Acá es el destino donde vamos esta noche, ahí vamos a tirar la bomba y matamos ochenta tipos que queremos matar?- O si sacamos a un presidente de un país, lo sacamos con un helicóptero y lo llevamos a otro lado. A una lancha que está cruzando, creemos que tiene drogas, hay que romperla y hay que matar a las personas que vienen adentro. Es increíble lo que está pasando hoy en el mundo. Lo cual no creo que nos lleve eso a pensar que tenemos inteligencias superiores.
Yo creo que estamos en inferioridad de condiciones con otras épocas donde las cosas tal vez se medían de otra forma, donde había organizaciones internacionales que se respetaban, ya no se respeta nada, ya no se respeta nada. Acá hay dos tipos que mandan en el mundo, y si esos dos tipos un día se levantan cruzados y aprietan un botón, volamos todos. El señor Trump y el señor Putin. Y ahí están los chinos, que también están armados hasta los dientes, pero los muchachos dicen, -nosotros estamos siempre detrás del negocio-. ¿Y el negocio cuál es? Y el negocio es venderle. Y para venderle tiene que vender a la gente que esté viva, no a la gente que esté muerta. Entonces después viene y aparece un señor que se despierta cruzado y le dice, -¿qué pasó hoy? ¿Qué pasa con los españoles que no nos dejan salir los aviones de ahí? Bueno, ¿por qué no los dejan salir? No, no quiere, bueno, chao, listo-. ¿No le vendamos más? A la pucha.
Esta mañana apareció Putin y dijo, vamos a considerar de mandarle más gas a Europa. Nadie recuerda que existen leyes, que hay convenios internacionales, que no se puede dejar a la gente sin. No importa, tres pepinos. Y si eso lo trasladamos a nuestro país, pasa exactamente lo mismo. O sea, a los trabajadores les sacan todas las posibilidades de años de haber conseguido, con distintos dirigentes, distintas luchas, conquistas sociales. Y vino un señor que el otro día hizo un circo donde él hizo de payaso y estaban los demás señores allí a la vuelta aplaudiéndolo. Pero además lo más grave es que los que lo estaban aplaudiendo no pagan la entrada para entrar a ese circo. A ellos les estamos pagando el sueldo para que vayan al circo. Y en ese circo el señor este se mandó cuarenta malas palabras, como en la mejor época de cuando había ganado las elecciones. Y nosotros lo miramos así como, lo hacemos natural ya. Y sí, es así. No, pero este señor para decir las cosas que dijo está demente. Pero y los que los escuchan y se ríen a carcajadas entre ellos representantes nuestros. Están todos locos o realmente está cambiando el mundo para un lugar donde hay muchos que no queremos ir. Porque esa es la realidad, ¿no? Hay muchos que no compartimos eso. Pero parece que hay otros que sí. Entonces cuando usted se pone a discutir estos temas, dice, ¿y no viste el resultado de las últimas elecciones? ¿Y no viste cómo ganan las leyes en el Congreso? Claro, y uno se pone a pensar y dice, che, tienen razón, ¿no? O sea, porque los obreros argentinos han demostrado en esta última oportunidad cuando se trataron temas que lo tocaban a ellos directamente, ni siquiera se han movilizado. ¿Qué dijeron? ¿Y la CGT por qué no hizo nada? ¿Qué son, hijos de la CGT o son partícipes de un movimiento obrero? ¿Cómo puede ser que hayan hecho la ley que hicieron donde le sacan derecho a los trabajadores? ¿Por qué? A ver, ¿por qué? ¿Cuál es el sentido de esto? ¿Quién maneja estos hilos? ¿Y por qué tenemos la pasividad que tenemos? ¿Por qué dejamos todos nosotros, los ciudadanos, que a unos pobres viejos, de 70, 80, 90 años, los viven golpeando todos los miércoles? Y bueno, ya lo tenemos naturalizado. ¿Y cuántos hay? Hay cinco mil policías que le cuestan al país una barbaridad, pero eso no es nada. Sino que van y golpean a los jubilados y a algunos infiltrados que se meten en el medio. ¿Cuándo vamos a aprender? ¿Cuándo vamos a aprender? ¿Dónde está la inteligencia? ¿O tendrá que venir la inteligencia artificial para que reemplace la nuestra? ¿Será? Porque no aprendemos. O sea, vamos para atrás. No aprendemos.
Es más, si miramos la ciudad de Salta y se va al Concejo Deliberante, se da cuenta que un concejal tranquilamente le pega a la señora y cuando lo quiere echar el Concejo dice, “mi vida privada es privada”. No tiene nada que ver con lo público. Y está bien. O sea, ¿qué hacemos? ¿Y de quién es? De La Libertad Avanza. Y bueno, parece que es natural, o sea, pegarle a la mujer. Y bueno, está bien. Está bien. Estamos locos, ¿no? Realmente nos estamos volviendo locos. Algo nos está pasando. Eso sí que tenemos que analizar cada uno en nuestros hogares.
Le cuento qué tenemos para esta noche. Dentro de esta locura pasan cosas. Y esas cosas que pasan nos pueden afectar o no a todos. Hace muy poco el Congreso Nacional aprobó una Ley que establece que los chicos de 14 años pueden ir a la cárcel. Lo más curioso de todo esto es que los grandes ya en la cárcel no entran. No entran. O sea, yo conozco a algunos hombres de la justicia que dicen, los jueces están pidiendo que no metamos más gente en cana porque no hay dónde ponerla. No hay dónde ponerla. Ni la alcaidía. O sea, la alcaidía cuando se hizo, con los años que demoró en hacerse, ya quedaba chica para las necesidades de ese momento. Imagínense cómo está ahora. El penal de Villa la Rosa. Imagínense cómo está. Esa es otra realidad. La cárcel de General Güemes, una prisión Federal, también es chica. Ahora, ¿usted escuchó hablar a alguno que se preocupe de esta situación y diga, che, tenemos que hacer y tenemos que ver el problema carcelario? No pasa nada. La policía. Y la policía se levanta, por ejemplo, en Santa Fe, no hace mucho tiempo atrás. Y tuvieron a todos en vilo ahí, la policía. No había con quién hablar. La policía de un lado, los jefes del otro lado. O sea, realmente un desastre. Buenos Aires, con la justicia. Sí, unos cuantos malevos que tenían unas causas en un juez, entraron y se llevaron puesto todo lo que había adentro. Los amenazaron a todos y llegaron al despacho del juez. Los amenazaron y no se sabe lo que pasó con esa causa. ¿Qué protección tienen los jueces? No se sabe. ¿Se puede tener justicia así? La verdad que creo que no. ¿Se puede meter presa a la gente en estas condiciones? Y creo que no. Entonces mucha gente que trabaja en la justicia dice, no, pero a este no lo metamos en cama. Dejémoslo sueldo porque no tenemos dónde tenerlo. Bueno, eso vamos a hablar esta noche, pero en profundidad, con el Dr. Miguel Medina, un hombre que fue Juez Federal en nuestra provincia, que ha escrito muchos libros al respecto y vamos a tener el gusto de tenerlo con nosotros en la noche de hoy.
El otro tema que tenemos es un tema recurrente. Las internas del Partido Justicialista o del peronismo o del sector del kirchnerismo. El peronismo es muy difícil para poderlo delinear. Sin embargo, en Salta sigue intervenido. Entonces en este momento hay un movimiento que lo quiere reconstruir y quiere poner a la cabeza de ese movimiento al Dr. Pablo Kosiner. El Dr. Kosiner es un hombre directamente identificado en la línea política con Juan Manuel Urtubey. Entonces ya salieron pasacalles con frases polémicas. Pero no hay nadie que se proponga de otro lado y diga, esta es la propuesta que tenemos para llevar adelante el Partido Justicialista y realmente tenemos que saber qué si no nos juntamos todos, nos va a seguir comiendo este señor y va a seguir en el circo, con todos los bufones a la vuelta y vamos ahí cada vez de mal en peor.
Los invitamos a acompañarnos como cada jueves.”