Voto
Para tomar el peso del pronunciamiento, debe considerarse que Salta es la séptima provincia en cantidad de electores en el país, dentro de un padrón nacional de casi 36 millones 500 mil habilitados a emitir su sufragio. De los diez estados miembros de la Región Norte, solo es superada por Tucumán y casi triplica a Catamarca y La Rioja y duplica a Formosa y a su vecina Jujuy.
Si se tiene en cuenta lo que se juega en este tipo de elecciones, la oportunidad que representa tomar parte de la integración de uno de los tres poderes de la República explica el valor de la democracia como forma de organizar la vida comunitaria. En un país en el que su vigencia ininterrumpida tiene apenas un poco más de cuarenta años, advierte que no se puede dar por hecho su permanencia, lo que la convierte en un valor que debe cuidarse.
Y a la democracia se la cuida con el voto, Tratándose de un sistema representativo, el pueblo delega en un grupo de personas el manejo de los asuntos públicos con la finalidad de alcanzar el bienestar general y la selección de ese grupo no depende de su pertenencia a un determinado sector social o de su adscripción a determinada corriente de pensamiento. Debe mediar una mayoría que determina que su propuesta desde un partido, un frente o alianza es la que conviene al momento en que se convoca a una elección para integrar el gobierno o renovar los cuerpos deliberativos.
Al respecto, el constitucionalista Félix Lonigro explicó el valor del sufragio ponderando los distintos aspectos de su naturaleza. “Resulta indispensable entender que el voto no sólo sirve para elegir autoridades sino también para sostener la democracia”, aseguró al vincular su emisión con el aporte que el elector hace al funcionamiento de las instituciones, asegurando su continuidad. Al votar, el ciudadano cumple un deber impuesto constitucionalmente y le da un mandato al electo, cuyo cumplimiento debe controlar. Ese es el círculo virtuoso de la participación ciudadana, que difícilmente se completa.
En estas horas está transcurriendo la veda que separa la campaña electoral del acto de emisión del voto y que ha sido establecida precisamente para permitir un proceso reflexivo sobre la decisión a tomar. Quienes tienen una filiación partidaria pueden repasar si hay desvíos en la propuesta programática mientras que quienes no adhieren a ningún partido pero identifican problemas, buscarán las soluciones que les parezcan pertinentes en las ofertas de campaña. Demás está señalar que lo expresado es un postulado aspiracional.
Llegar a ese punto demanda una convivencia política respetuosa y tolerante entre adversarios que nunca serán enemigos, en tanto se ajusten a lo que manda la Constitución y las normas que de ella emanan. También exige ciudadanos informados y con espíritu crítico, comprometidos con el bien común.
Es posible alcanzar esa democracia porque hay elementos vigentes que deben utilizarse adecuadamente, como las elecciones periódicas y el voto universal, libre y secreto. Este domingo hay una oportunidad para que individualmente cada cual decida hacer la mejor elección; seguro que en conjunto se notará el esfuerzo.
Salta, 24 de octubre de 2025