Cimientos
La semana que está cerrando mostró que la dirigencia no tiene voluntad de contribuir a la construcción de una decisión ciudadana racional para renovar parcialmente ambas cámaras del Congreso Nacional. Las consecuencias pueden preverse y han sido destacadas por el Ministro de Gobierno, durante una reunión que mantuvo con miembros del Senado provincial para acordar una tarea conjunta para mitigar esos efectos. Ricardo Villada compartió los resultados de un relevamiento que muestran un creciente desencanto de la población con la política, lo cual se traduce en apatía frente a las elecciones y una disminución sostenida de la participación. Si se tiene en cuenta que en los comicios del 26 de octubre operará un nuevo sistema electoral, es probable que se profundice el abstencionismo, que ya se expresó en la elección provincial de mayo.
No es el caso de Salta, pero en muchos distritos vienen registrándose incidentes que rompen la práctica de campañas con una presencia pública muy activa de los candidatos. Desde distintos sectores se milita por el oficialismo o la principal oposición, alterando la actividad institucional habitual, como lo han mostrado las últimas sesiones en el Congreso.
Se suma el activismo a través de las redes, que son canales propicios para la difusión inmediata y masiva de información de dudosa procedencia y escasa credibilidad, que sirven para crear un clima de sospecha sobre la acción del gobierno. La directa intervención del propio Presidente de la Nación o los miembros de su gabinete no han logrado crear certezas sobre sus políticas. La última incursión es la del Ministro de Economía, quien responsabilizó a la oposición de hacer "terrorismo económico" provocando la volatilidad de tasas que se registra actualmente. Más aún, aseguró que con 12 leyes se trató de romper el equilibrio fiscal y el programa económico.
El afán por ejercer el poder sin limitaciones que expone la administración de La Libertad Avanza choca con la pretensión del peronismo de recuperarlo a como dé lugar, convirtiendo a la compulsa electoral en un campo de batalla. En el medio queda una sociedad ocupada en sus propias tribulaciones.
Es el momento de apoyarse en la institucionalidad, que es el cimiento de la comunidad organizada que constituye el país. Vale recuperar el pensamiento de quien definió líneas que fueron sustanciales para ordenarla, en este día en que se recuerda los 215 años del nacimiento de Juan Bautista Alberdi. Su obra más influyente, Bases y puntos de partida para la organización de la Nación Argentina, fue inspiración para la Constitución Nacional de 1853, que impuso el modelo republicano, federal y representativo, basado en la soberanía popular, el respeto a las libertades individuales, la división de poderes y la educación como herramienta de progreso. Este liberal no renegaba del Estado, sino que le daba la tarea de equilibrar los intereses, para que la riqueza pública esté bien distribuida, bien nivelada y repartida “porque sólo así es nacional, sólo así es digna del favor de la Constitución, que tiene por destino el bien y prosperidad de los habitantes que forman el pueblo argentino, no de una parte con exclusión de la otra.”
Son momentos de volver a las fuentes para cuidar lo que verdaderamente llevará al país a la grandeza, sin necesidad de hombres providenciales.
Salta, 29 de agosto de 2025