Turismo
Como sea, nuevamente el turismo arrojó un salvavidas sobre varias actividades que se aferran a cualquier madero para emerger y tomar fuerzas para avanzar. El resultado de cuatro días consecutivos dedicados al descanso, el ocio y la distracción es producto de una combinación de un clima templado, una agenda nacional muy activa y no casual y de la decisión de enganchar un día puente para desembocar en un feriado que centenares de miles de personas celebraron aunque no tenían en claro el motivo; sirvió para encarar un viaje casi espontáneo.
El puntual relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa dio cuenta que el Día de la Soberanía Nacional permitió el desplazamiento de casi un millón setecientos mil turistas por la Argentina. Los datos explican el entusiasmo presidencial y el alivio que llegó a los destinos turísticos que se empeñan en acompañar un calendario que permite mantener expectativas positivas. Ese movimiento fue un 21% mayor que el del año pasado, cuando no se aprovechó la fecha por una falta de comprensión que el disfrute de algunos son ingresos para muchos más.
Otros datos también van reafirmando que el turismo es una actividad que sostiene el crecimiento de áreas dotadas de bellezas naturales, de cultura, de historia, de pobladores afables y empáticos con quienes llegan a compartir todas esas virtudes. En lo que va del año hubo siete fines de semana largos, que movilizaron a 12 millones de turistas por el país. Estas escapadas representaron un movimiento económico estimado en más de dos billones 170 mil millones de pesos; esto es, casi 2 mil millones de dólares. Con estas cifras, el turismo ratifica su efecto dinamizador sobre las economías regionales, beneficiando a miles de pymes vinculadas con la actividad.
Es que no se trata solo de personas que copan los espacios propios de los lugareños y los disfrutan quizás más que los propios. Especialmente consumen y aunque la actual situación socioeconómica es difícil, aportan cifras significativas. En este fin de semana, los visitantes tuvieron un comportamiento austero, gastando un promedio diario per cápita de unos 90 mil pesos sosteniendo el consumo básico en gastronomía, alojamiento y transporte.
Pero todos estos datos también deben considerarse dentro de un marco menos auspicioso. Los dos primeros años de gestión libertaria llevaron a la pérdida de más de medio millón de camas disponibles en el sistema hotelero. Además, el INDEC Informó otro dato preocupante: hay menos demanda porque las plazas ocupadas cayeron por encima del 23%. En el Norte Argentino,en lo que va del gobierno de Javier Milei hubo una reducción del 30% en la demanda efectiva y una retracción de 8 puntos porcentuales en la tasa de ocupación.
La voluntad de trabajo y la necesidad de sostener la infraestructura instalada estimula la creatividad para no perder posiciones. Para la temporada estival el sector privado está organizando planes promocionales con la participación de entidades financieras. Junto al gobierno, para el mediano plazo se analiza romper la dependencia con el mercado interno, fortaleciendo la presencia global, abriendo nuevas rutas internacionales.
El turismo es un túnel corto que al final siempre tiene su luz encendida.
Salta, 25 de noviembre de 2025