La NASA encontró evidencia de posible vida en Marte
Después de 10 años de excavaciones y análisis de datos, los investigadores de la agencia espacial hallaron tres compuestos orgánicos de cadena larga, que en la Tierra son sinónimo de vida.
El hallazgo surgió de una revisión casi obsesiva en Marte. Diez años después de que el rover Curiosity horadara una roca del tamaño de una caja de zapatos en un rincón polvoriento del cráter Gale, una científica francesa volvió sobre los datos con una sospecha: allí había algo que antes no habían visto.
No una, sino tres moléculas orgánicas de cadena larga, fragmentos químicos que en la Tierra suelen ser sinónimo de vida.
Halló los llamados decano, undecano, dodecano, que son nombres de laboratorio para compuestos que combinan átomos de carbono e hidrógeno en secuencias lineales de diez, once y doce unidades.
Su origen exacto sigue sin respuesta, pero su presencia en una roca marciana sacude la hipótesis de que la química orgánica en el planeta rojo haya sido, como mucho, rudimentaria.
“Nuestro estudio demuestra que, incluso hoy, al analizar muestras de Marte, podríamos detectar rastros químicos de vida pasada, si es que alguna vez existió en Marte”, dijo Caroline Freissinet, autora principal del estudio, publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.
Las moléculas estaban ocultas en la muestra Cumberland, extraída por el rover en 2013 en una región apodada Bahía Yellowknife. El sitio, una planicie sedimentaria que hace 3700 millones de años fue fondo de lago, ya había entregado otros indicios tentadores: azufre, metano, nitratos y minerales arcillosos.
En 2015, el equipo científico de la NASA reportó indicios preliminares de orgánicos de cadena larga, pero el análisis no pudo descartar la posibilidad de contaminación. El hallazgo quedó archivado.
Hasta que Freissinet volvió. Utilizó un gemelo terrestre del SAM (Sample Analysis at Mars), el minilaboratorio a bordo de Curiosity, y reanalizó los gases producidos al hornear la muestra marciana. Entre ellos, encontró tres picos químicos que hasta entonces habían pasado desapercibidos. Con más experimentación, confirmó que correspondían a alcanos, las formas más simples de compuestos derivados de ácidos grasos.
“Esto es realmente buscar una aguja en un pajar”, dijo Daniel Glavin, astrobiólogo del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. “No hay duda. Tenemos tres agujas”, agregó.
Los ácidos grasos, en la Tierra, forman parte esencial de las membranas celulares. Son producidos por organismos vivos mediante una síntesis que avanza de dos átomos de carbono en dos.
Es decir: una mayoría de moléculas con números pares suele indicar un origen biológico. En Marte, entre los tres alcanos hallados, sólo el undecano —de once carbonos— habría derivado de un ácido graso par, y aparece con leve predominancia.
Pero es insuficiente para afirmar cualquier cosa concluyente, según otros expertos. “Aunque esto sea asombroso, no se puede afirmar con certeza si se trata de productos biológicos”, dijo Chris Herd, geólogo de la Universidad de Alberta.
La ambigüedad es parte del problema. En el Sistema Solar, los ácidos grasos también pueden surgir de procesos abióticos. Pueden formarse en meteoritos primitivos, en reacciones entre agua y minerales, o como subproducto de la descomposición de otras macromoléculas. “Los meteoritos transportan cargas de ácidos grasos que no provienen de la vida”, explicó Eva Scheller, científica del MIT. Lo que encontró Curiosity podría haber tenido ese origen: una especie de sopa prebiótica sin células.
Pero el descubrimiento rompe una barrera importante. Hasta ahora, la mayoría de las detecciones de materia orgánica marciana habían sido moléculas simples: fragmentos, trazas, pequeñas cadenas.
Esta es la primera vez que se recuperan compuestos con más de diez átomos de carbono, y el hecho de que hayan sobrevivido al castigo del entorno marciano es en sí mismo revelador. Marte está expuesto desde hace millones de años a una combinación letal de radiación ultravioleta y oxidación química, lo que hace improbable que una molécula compleja dure tanto sin degradarse.
Para Freissinet, ese punto es clave. “El nuevo estudio también aumenta las probabilidades de que las grandes moléculas orgánicas que solo se pueden formar en presencia de vida, conocidas como ‘biofirmas’, se conserven en Marte”, señaló. La buena noticia: la muestra Cumberland fue dividida en dos desde el principio. Una mitad fue utilizada en los análisis previos. La otra permanece intacta.
El laboratorio SAM, responsable de la detección, tiene limitaciones. Funciona como un horno químico: calienta muestras en cubetas de cuarzo hasta los 1100 °C y analiza los gases liberados con un cromatógrafo de gases y un espectrómetro de masas. Pero no tiene la sensibilidad ni la precisión de un laboratorio terrestre.
“Los datos del SAM son un desastre”, reconoció Freissinet en tono casi afectuoso. Aun así, con una combinación de ingeniería, persistencia y suerte, consiguieron hacer hablar a la roca.
Con información de Infobae
Te puede interesar
Anomalía magnética del Atlántico Sur: Por qué le preocupa a los científicos de la NASA
El fenómeno del campo magnético terrestre es cada vez más estudiado debido a su creciente intensidad.
Catamarca: científicos del CONICET descubrieron una especie inédita
La investigación fue publicada en una prestigiosa revista internacional. Los profesionales le asignaron su nombre científico: "Ichhutherium wayra".
Se cayó X en todo el mundo
X experimentó hoy una fuerte caída a nivel mundial. Miles de usuarios no pudieron ingresar a sus perfiles, mientras que otros tantos tuvieron problemas al publicar contenido en la plataforma.
SpaceX lanzará un nanosatélite argentino que mejorará la conectividad en el país
El lanzamiento de LABSAT IoT marcará un hito en la industria espacial argentina y consolidará el desarrollo de tecnologías satelitales.
Alertan por un peligroso malware que ataca Chrome y roba tus accesos a billeteras digitales
Su capacidad para evadir sistemas de seguridad y manipular dispositivos de forma remota lo convierte en una de las amenazas más peligrosas del último año.
Google lanzó Taara y desafía a Starlink de Elon Musk
La flexibilidad de Taara permite rápida implementación y redistribución de enlaces. Taara Lightbridge podría transformar la conectividad global en el futuro.