Aseguran que más de 1.200 alumnos conviven a diario con tierra, pozos y barro alrededor del establecimiento. Solicitaron obras para mejorar el acceso y reducir el impacto sobre la salud de los niños.
La fecha vuelve cada fin de agosto acompañada por la misma pregunta. Los registros recientes muestran que en Salta no siempre aparece la tormenta que marca la tradición.