Aseguran que más de 1.200 alumnos conviven a diario con tierra, pozos y barro alrededor del establecimiento. Solicitaron obras para mejorar el acceso y reducir el impacto sobre la salud de los niños.
El gobernador advirtió que las inversiones necesitan infraestructura, seguridad jurídica y empleo local. También pidió evitar un modelo exclusivamente extractivo.