A horas de que Francisco sea historia, los argentinos lo despidieron de distintas maneras. La mayoría oró por él pero más por un país que lo valora por lo que fue pero que no lo hizo cuando era.
En los momentos culminantes de la Semana Santa, la Iglesia Católica siente la ausencia de quien es su líder universal. El papa Francisco ha delegado parte de sus obligaciones, limitado por su salud precaria que lo margina físicamente.
Hay algo en esta Semana Santa que me trae reminiscencias de otras épocas. Será la necesidad de la liturgia colectiva que cada tanto vuelve a convocar al pueblo argentino: la sociedad tiene lugares a los que vuelve y a los que marcha. También momentos.
Eduardo Villalba, el fiscal que investigó el desmantelado de las vías del ferrocarril Belgrano para su venta ilegal en Bolivia, dijo que era “imposible” que el ex intendente de Morillo desconociera lo que pasaba.
Están acusados de lavar dinero del narcotráfico. Un tribunal colegiado consideró los pedidos de sus defensores para que puedan cuidar a sus hijos, aunque no disponen de tobilleras electrónicas y existe el peligro de fuga.