
Los locos que cambiaron el mundo

Cuando todos creían, que la Tierra era plana, algunos locos dijeron que era redonda.
Cuando todos creían que el universo giraba alrededor de la Tierra, algunos locos dijeron que giraba alrededor del sol.
Otro loco inventó el cero. Y otro creyó que era posible expresar los sonidos con signos e inventó el alfabeto.
Un loco, y lo digo con respeto y reverencia, proclamó ante el Imperio Romano, que todos los hombres eran iguales ante Dios, y abrió las puertas a la igualdad ante la ley.
Otros locos proclamaron Libertad, Igualdad y Fraternidad y liquidaron las monarquías absolutas, para ingresar a la modernidad.
Otras locas proclamaron la igualdad de las mujeres con los hombres y lograron esta igualdad, con el voto y las candidaturas femeninas. Necesitamos locas que hagan efectiva esta igualdad en Argentina y especialmente en Salta.
Otro negro loco, 37 años preso y torturado, ungido presidente, en vez del desquite logró la reconciliación entre los sudafricanos.
Un hindú loco, con sus ayunos y la marcha de la sal logró la independencia de la India.
Una niña sueca, loca por supuesto, logró conmover al mundo y en especial a los jóvenes, protegiendo el planeta Tierra, nuestra Casa Común.
Unos chilenos locos, con movilizaciones, lograron una convocatoria a modificar su Constitución, con igual participación de mujeres y hombres.
Unos paraguayos locos salieron a la calle para paralizar la tentativa de modificar su constitución para permitir dos mandatos, cuando el presidente sólo puede tener un mandato y nunca más.
Otros locos crearon la imprenta de tipos móviles y otros creyeron e inventaron la luz eléctrica, el teléfono, el telégrafo y cientos más. Otros descubrieron que con el vapor podían hacer funcionar maquinarias y crearon el industrialismo.
Otros locos creyeron que podían hacer volar máquinas.
Algunos locos creían que muchas enfermedades eran generadas por bichitos invisibles a los ojos, a simple vista, e inventaron las vacunas.
En la historia se registran cruentas guerras de religión. Sin embargo, la locura de algunos Papas, incluyendo el nuestro, siguen buscando un diálogo ecuménico entre religiones.
Un loco creía que era posible cruzar los Andes con un Ejército, para asegurar nuestra libertad y atacar el corazón de los realistas.
Otro loco, desobedeció las órdenes de replegarse a Córdoba y ganó las batallas de Tucumán y Salta.
Otro loco, que debe ser nuestro ejemplo permanente, creyó que con el coraje de gauchos sin entrenamiento militar podrían detener el avance de ejércitos entrenados y provistos de armamentos modernos y logró nuestra libertad.
Otros locos creyeron en la libertad de expresión y fundaron el primer periódico independiente en nuestro país.
Otros locos creyeron que podrían fundar una república, con una constitución y leyes acordes con la misma y lucharon para lograrlo.
Otro loco creyó que podía alfabetizar a todos los argentinos.
Estaba loco el presidente que logró abrir la democracia en Argentina, instituyendo el voto secreto, universal y obligatorio.
Otro argentino loco, amado por su pueblo, creó la primera empresa estatal de petróleo en el mundo.
Otro loco creyó que todos los argentinos debían tener igualdad de oportunidades y proteger especialmente a los niños.
Los uruguayos estaban locos cuándo eligieron presidente a un hombre sufrido y humilde, que eligió seguir siendo humilde, honesto, eficiente y servicial.
Un salteño estaba loco cuando anticipando el concepto de región, pensó que era posible unir al NORTE GRANDE haciendo valer su peso político, para lograr equidad en el tratamiento de sus habitantes, los más desprotegidos de Argentina. También están medio loquitos los salteños que intentan recrear nuevamente el Norte Grande.
Estaban locos los que creían que países enfrentados en guerras durante siglos, y con problemas aún no resueltos, podían constituir la UNIÓN EUROPEA.
Encontré una frase que me conmovió. “Los imbuídos de espíritu de progreso, viven en constante aprendizaje” Yo también estoy loco pues todavía aguardo conocer a un nuevo político que piense así.
Algunas veces he escrito para convencer. Otras desnudar mentiras o proclamar verdades. Hoy escribo para preguntar.
¿Qué locura que nos haga crecer quedó de Macri? ¿Qué locura para ser un país más equitativo y respetado internacionalmente nos proponen ambos Fernández?
Pregunto. ¿No sería mejor cambiar los cuerdos achanchados por unos locos creíbles, munidos de un poco de cordura?
Hay pesimismo en esta columna, pero hay muchas cosas buenas que nos dan esperanza. Oportunamente me referiré a ellas.









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Política03/04/2026

