El oficialismo inicia un camino hacia la promesa de una nueva Constitución en Perú

El Mundo 13 de septiembre de 2021
La presentación de un proyecto de ley que introduce la figura de la Asamblea Constituyente se convirtió en el primer paso del partido de Gobierno para dotar al país de una Carta Magna que reemplace a la “neoliberal” de 1993.
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La presentación en el Congreso peruano de un proyecto de ley que introduce una nueva figura, la Asamblea Constituyente, se convirtió esta semana en el primer paso del partido de Gobierno, Perú Libre (PL), para tratar de cumplir la promesa de dotar al país de una Carta Magna que reemplace a la “neoliberal” de 1993.

El autor del proyecto, Alex Flores, dijo que el Gobierno de izquierda del presidente Pedro Castillo no hace parte de esta iniciativa porque “está dedicado a solucionar problemas como la pandemia o la reactivación económica” pero aclaró que tampoco hay contradicción entre el Ejecutivo y la bancada oficialista.

Entre los expertos hay escepticismo: “Dudo mucho de que con los bloques en conflicto (en el Congreso) esto pueda prosperar en el corto plazo”, le dijo a Télam el politólogo Roger Santa Cruz, para quien lo que busca el oficialismo es colocar el tema en agenda y generar debate.

En el departamento norteño de Lambayeque, por ejemplo, ya hay foros al respecto, con presencia de actores de la sociedad civil independientes o de partidos, y lo mismo empieza a ocurrir en otros lugares, indicó Santa Cruz.

En ese marco, además, ya hay movilizaciones tanto de partidarios del cambio como de defensores de la Carta actual.

El texto presentado ante el Congreso, que lleva además la firma de otros nueve legisladores de PL, introduce la figura en los siguientes términos: “La iniciativa de reforma total constitucional corresponde a la Asamblea Constituyente, la misma que es convocada por referéndum. La Asamblea Constituyente elabora y aprueba una nueva Constitución, que es ratificada mediante referéndum”.

Como en la Constitución redactada y aprobada en el Gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000) no está incluida la posibilidad de una Constituyente, una reforma total o parcial, en la actualidad, si es que no se revisa el punto, solo puede hacerse por el Congreso.

Según pronunciamientos de los partidos, al menos 80 de los 130 congresistas rechazan de plano la creación de una Constituyente, lo que deja en minoría al oficialismo en su idea de crear el nuevo cuerpo, utilizado antes en varias ocasiones en la historia peruana.

En el discurso de posesión, el 28 de julio, Castillo enfatizó que la lucha por una nueva Constitución se hará dentro de los cauces de la actual Carta Magna, con lo que desmintió a partidos de derecha que lo acusan de querer pasar por encima del Congreso para convocar al margen de la ley un referéndum para formar la constituyente.

“Tengan la seguridad de que nunca se hará tabla rasa de la legalidad. Sin duda, para lograr este propósito (hacerlo desde el Legislativo) tendremos que conciliar posiciones, pues será aquí, en la casa de las leyes, donde se tendrán que aprobar las normas correspondientes”, dijo Castillo en su discurso de asunción.

Según la idea del Gobierno, el Congreso continuaría con las tareas legislativas y fiscalizadoras y coexistiría con una Asamblea que, en palabras de Castillo, “será elegida por el pueblo exclusivamente para elaborar, en un plazo predeterminado, un proyecto de Constitución, producto del debate político y acuerdos pluralistas, y que será sometido a referéndum”. “Cumplido este encargo, deberá disolverse”, precisó.

“Su composición (de la Asamblea) tiene que incluir, al lado de candidatos propuestos por las organizaciones políticas inscritas, a porcentajes de candidatos provenientes de los pueblos indígenas, nativos y originarios; del pueblo afroperuano; de candidaturas independientes provenientes de los gremios, de organizaciones populares y de la sociedad civil”, propuso el presidente.

En su proyecto de ley, el partido oficialista, argumentó que la actual Constitución “tiene un carácter extractivista y negacionista de derechos”, lo que impide gobernar en beneficio de las mayorías.

“Urge refundar la patria, buscando consensos para obtener un texto constitucional legítimo, cuyo nacimiento surja de la voluntad popular y garantice una economía justa, tanto social como política”, señaló el proyecto.

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