Niembro asegura que los barras querían llevarse el féretro para "pasearlo por la cancha de Boca y la de Argentinos"

El Pais 30 de noviembre de 2020
”El periodista aseguró haber hablado con uno de los violentos que empañaron el velatorio: “Ellos entendían que Maradona ya les pertenecía”
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El velatorio de Diego Maradona en la Casa Rosada el pasado jueves y el cortejo fúnebre en las márgenes de la autopista camino al cementerio de Bella Vista se transformó en una demostración de afecto multitudinaria y conmovedora, que sufrió el lunar de los desbordes que provocaron la suspensión de la despedida, en los que estuvieron involucrados integrantes de distintas barras bravas de diversos clubes. “Debimos haberlo previsto”, aceptó el presidente Alberto Fernández al día siguiente.

Invitado a la mesa del programa Almorzando con Mirtha Legrand (Canal 13), el periodista Fernando Niembro aseguró que dialogó con uno de los violentos, quien le reveló cuál era la intención detrás de los disturbios, que terminaron con enfrentamientos con la Policía en la zona de Plaza de Mayo y aledaños, y con un grupo de barras adueñándose del Patio de las Palmeras de la Casa de Gobierno, como si se tratara de la tribuna popular de un estadio.

“Un grupo violento se iba a querer adueñar del hecho. ¿Sabés cuál era el objetivo de ellos? Uno de ellos me dijo que querían llevarse el féretro a pulso al cementerio”, reveló su información.

“Lo ven como una ofrenda. En el mundo, los líderes políticos son llevados al hombro. Y ellos tienen encima mucha capacidad de daño. Ellos entendían que Maradona ya les pertenecía. Si no pasaba eso, querían pasearlo por la cancha de Boca y la de Argentinos”, agregó.

Se había puntualizado qué barras habían participado de la despedida y qué rol había tenido cada una. Ya en la madrugada del 26 de noviembre fue La Doce, el grupo que maneja el centro de la tribuna de Boca, la que ganó protagonismo copando la Plaza de Mayo. Más: Rafael Di Zeo y tres acólitos ingresaron a la ceremonia íntima, autorizados por la familia. Cierto, Di Zeo era amigo de Maradona en uno de esos tantos claroscuros del ídolo, y el Diez hasta fue a su casamiento.

Luego se sumaron violentos de diferentes instituciones. De San Miguel, de Los Andes, de Almirante Brown, la Guardia Imperial de Racing y muy organizada, la de Gimnasia Esgrima de La Plata. Las de los equipos del ascenso tuvieron participación en las situaciones que se vivieron dentro de la Casa de Gobierno, en el Patio de las Palmeras. De hecho, varios entraron por un costado de la explanada, gracias a manos amigas para los que trabajan en sus municipios. La facción Los Dengues, de Almirante, que lidera el puntero Jesús Carrizo, fue la más organizada. Salió en micros desde La Matanza y tuvo vía libre para entrar a la despedida. Enterada de la convocatoria y de que sus adversarios en el dominio de la tribuna habían tomado protagonismo en la despedida, la Banda Mostro, otra escisión de la barra de la Fragata, también llegó al Patio con una bandera con la leyenda “los traidores pagarán su culpa”. No se cruzaron de milagro.

La del Lobo, último club en el que Diego fue entrenador, puso la chispa para el clímax de los disturbios. La barra de Gimnasia tuvo vía libre para ingresar por Hipólito Yrigoyen, como si para ellos no existiera esa restricción, lo que enfureció aún más a la gente que esperaba su lugar en el momento que la Policía comenzó a advertir que se empezaba a bajar la persiana. Y la barra, ante cada queja, respondió con violencia.

Infobae

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