
Los procedimientos se realizaron en barrios del sudeste de la ciudad. Hubo controles de alcoholemia, documentación, uso de casco y luces reglamentarias.

Por Aries, Gerardo, encargado de una confitería céntrica, celebró la decisión provincial de extender el horario de apertura hasta hora 0 y aseguró que se trata de un “respiro” que ha otorgado el gobierno.
“La noche es uno de nuestros fuertes”, aseguró el gastronómico y explicó que, sin embargo, las ventas no mejoran sustancialmente porque la gente prefiere no salir por miedo o porque los horarios del transporte público siguen restringidos.
En este sentido, Gerardo relató que, aún el nuevo horario, hay locales que deben cerrar a hora 22 porque su propio personal utiliza el transporte público para trasladarse.
“Yo pensé que era algo que el gobierno iba a resolver”, concluyó el gastronómico.










