Pro, la UCR y los provinciales no dieron quorum y frustraron la ofensiva opositora contra Adorni

Los aliados sostuvieron el acuerdo alcanzado con Menem y no bajaron al recinto; el oficialismo gana tiempo.
Política23/06/2026

el-oficialismo-evito-que-la-oposicion-iniciara-el-AGLMQKGQCZBJPDX2Z2MU2A2WBE

La oposición no consiguió hoy reunir el quorum necesario para abrir la sesión especial convocada para debatir la interpelación de Manuel Adorni y una eventual moción de censura. La ausencia de Pro, la UCR y los bloques provinciales que habitualmente acompañan al oficialismo terminó por frustrar la ofensiva contra el jefe de Gabinete y confirmó el acuerdo político que el Gobierno había tejido durante las últimas horas para evitar una definición en el recinto.

La sesión, prevista para las 14, quedó obturada por la decisión de los bloques dialoguistas de no bajar al recinto. Solo 117 diputados avalaron la discusión.

A cambio, el oficialismo se comprometió a abrir desde el miércoles próximo la comisión de Asuntos Constitucionales para discutir allí el procedimiento y los alcances de una eventual interpelación.

La decisión de no dar quórum no se limitó a Pro, el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) y la UCR. También alcanzó a los bloques provinciales que suelen garantizarle gobernabilidad a La Libertad Avanza (LLA). Los legisladores vinculados a los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones), Marcelo Orrego (San Juan), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Rolando Figueroa (Neuquén), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Ignacio Torres (Chubut), Leandro Zdero y Maximiliano Pullaro (Santa Fe) optaron por mantenerse al margen de la sesión.

Ninguno de esos espacios quiere cargar con el costo político de precipitar la caída del jefe de Gabinete ni aparecer alineado con una ofensiva impulsada por el kirchnerismo.

La salida les permite a todos ganar algo. Los libertarios consiguen tiempo para intentar descomprimir la crisis y preservar la agenda legislativa del Gobierno. Los aliados, por su parte, evitan quedar alineados con el kirchnerismo en una votación que podría haber acelerado la caída política del funcionario.

La estrategia fue acordada durante las últimas horas entre Martín Menem y los principales referentes de los bloques que suelen acompañar al oficialismo. El presidente de la Cámara baja buscó desactivar una sesión que amenazaba con monopolizar la agenda parlamentaria y poner en riesgo, además, los proyectos económicos que el Gobierno aspira a aprobar este miércoles.

Entre ellos figuran el acuerdo para pagar US$171 millones a los holdouts Bainbridge y Attestor y el denominado “Súper RIGI”, el régimen de incentivos para inversiones superiores a los US$1000 millones.

La apertura de la comisión de Asuntos Constitucionales funciona, en ese contexto, como una salida intermedia. El oficialismo acepta discutir la situación de Adorni, pero traslada el debate a una instancia que le permite ganar tiempo y diluir, al menos por ahora, cualquier intento de avanzar con una moción de censura.

También funciona como un mensaje al Senado, donde la semana pasada se avanzó con un acuerdo entre el oficialismo y la oposición de avanzar con la interpelación en el recinto sin contar con despacho de comisión o el voto de los dos tercios para tratar un proyecto sobre tablas. Se trata de una guerra por la interpretación del artículo 101 de la Constitución Nacional, que regula la moción de censura para el jefe de Gabinete.

Pese al fracaso de la sesión, la oposición decidió permanecer en el recinto y dar un debate en minoría para capitalizar políticamente el escándalo que rodea al jefe de Gabinete. El mensaje entre líneas es que el oficialismo logró evitar una votación, pero no clausurar la discusión sobre la situación de Adorni.

Permaneció en el recinto Unión por la Patria (UP), la Coalición Cívica (CC), el Frente de Izquierda, dos catamarqueños ligados al gobernador Raúl Jalil, Marcela Pagano (Coherencia) y la radical Karina Banfi. El bloque provincias Unidas se dividió: solo dieron el presente los jujeños de Carlos Sadir, los socialistas y el radicalismo crítico de Martín Lousteau y Pablo Juliano. Los cordobeses también se escindieron: Carlos Gutiérrez, Juan Brugge y Juan Schiaretti avalaron la sesión mientras que los más ligados al gobernador Martín Llaryora, como Ignacio García Aresca, se ausentaron.

La Nación

Te puede interesar
Lo más visto
Recibí información en tu mail