Israel volvió a atacar el yacimiento de gas más grande del mundo

El yacimiento de gas ubicado bajo las aguas del golfo Pérsico, compartido con Qatar, es el más grande del mundo y ya había sido atacado por Tel Aviv.
El Mundo06/04/2026

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A medida que se acerca el plazo de un ultimátum impuesto por Washington, Estados Unidos e Irán recibieron el marco de un plan para poner fin a la guerra, que ya lleva cinco semanas.

Más tarde, Trump dijo que recibió una “propuesta significativa” para llegar a un acuerdo, y aunque consideró que “no es suficiente“, afirmó que es ”un paso muy importante”.

Trump, amenazó con desatar el “infierno” sobre Teherán si no se alcanza un acuerdo antes del final del martes que permitiera reanudar el tránsito por el estrecho de Ormuz. Aunque Teherán dijo sopesar la propuesta de paz, ya rechazó cualquier medida inmediata para reabrir la ruta vital para el suministro energético mundial.

El plan, mediado por Pakistán, surgió de intensos contactos durante la noche y propone un alto el fuego inmediato, seguido de negociaciones para un acuerdo más amplio que debería concluirse en un plazo de entre 15 y 20 días, dijo el lunes una fuente al tanto de las propuestas.

El jefe del Ejército paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, estuvo en contacto “toda la noche” con el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, agregó la fuente.

El Ministerio de Exteriores iraní señaló que Teherán había formulado posturas y exigencias basadas en sus intereses y las había comunicado a través de intermediarios, en respuesta a las propuestas de alto el fuego.

El vocero del Ministerio, Esmaeil Baghaei, dijo que los detalles de la respuesta se darían a conocer en su debido momento, pero añadió que las negociaciones eran “incompatibles con ultimátums y amenazas de cometer crímenes de guerra”.

“Irán no duda en expresar con claridad lo que considera sus demandas legítimas, y hacerlo no debe interpretarse como una señal de concesión, sino más bien como un reflejo de su confianza para defender sus posiciones”, declaró Baghaei en una conferencia de prensa. Señaló que exigencias previas de Estados Unidos, como un plan de 15 puntos, fueron rechazadas por considerarse excesivas.

Más temprano el lunes, un alto funcionario iraní dijo a Reuters que Irán no reabrirá el estrecho como parte de un alto el fuego temporal, ni aceptará plazos ni presiones para alcanzar un acuerdo. Washington no estaba preparado para un alto el fuego permanente, añadió el funcionario.

El medio norteamericano Axios informó primero el domingo que Estados Unidos, Irán y mediadores regionales estaban discutiendo un posible alto el fuego de 45 días como parte de un acuerdo en dos fases que podría conducir al fin permanente de la guerra, citando fuentes estadounidenses, israelíes y regionales.

El ultimátum de Trump

En una publicación cargada de insultos en su plataforma Truth Social el domingo, el presidente norteamericano amenazó con nuevos ataques contra la infraestructura energética y de transporte iraní si Irán no alcanzaba un acuerdo y reabría el estrecho antes del martes. Más tarde ese mismo día, Trump fijó un plazo más preciso en otra publicación: “¡Martes, 8:00 p.m. hora del Este! (21.00 en la Argentina)”.

Anwar Gargash, asesor del presidente de los Emiratos Árabes Unidos, afirmó que cualquier arreglo debe garantizar el acceso a través del estrecho de Ormuz. Advirtió que un acuerdo que no logre contener el programa nuclear iraní y sus misiles y drones abriría el camino hacia “un Medio Oriente más peligroso y más volátil”.

El lunes se informaron nuevos ataques aéreos en toda la región, más de cinco semanas después de que Estados Unidos e Israel empezaran a bombardear Irán en una guerra que ha causado miles de muertes y ha golpeado la economía global al disparar los precios del petróleo.

Un ataque cerca de Eslamshar, al suroeste de Teherán, mató al menos a 15 personas, dijeron las autoridades. Otras cinco murieron cuando una zona residencial de la ciudad de Qom fue alcanzada, y seis más fallecieron en bombardeos sobre otras ciudades, informó el diario estatal IRAN.

Otras tres personas murieron cuando un ataque aéreo alcanzó una vivienda en Teherán, informó la televisión estatal iraní.

Los medios estatales iraníes informaron que el jefe de la organización de inteligencia de la Guardia Revolucionaria, Majid Khademi, murió en los ataques recientes. Israel se atribuyó el lunes la responsabilidad por su muerte.

El Ejército israelí afirmó además haber matado al jefe de la unidad encubierta de la Guardia Revolucionaria iraní dentro de su fuerza expedicionaria Quds, Asghar Bakeri.

Tel Aviv y Washington han llevado a cabo asesinatos selectivos de dirigentes iraníes desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, matando a varios miembros de alto rango del régimen, incluido el líder supremo, el ayatollah Ali Khamenei, quien fue reemplazado por su hijo, Mojtaba Khamenei.

Un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel alcanzó el centro de datos de la Universidad Tecnológica Sharif en Teherán, dañando la infraestructura que sostiene la plataforma nacional de inteligencia artificial del país y miles de otros servicios, informó el domingo la Fars News Agency.

No estaba claro de inmediato qué fue alcanzado dentro del predio de la universidad, que se encuentra sin estudiantes porque la guerra obligó a que todas las escuelas del país pasaran a modalidad virtual. Sin embargo, varios países han sancionado a la universidad a lo largo de los años por su trabajo con el ámbito militar, en particular en el programa de misiles balísticos de Irán, controlado por la Guardia Revolucionaria.

Israel, contra la infraestructura iraní

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, amenazó en un comunicado difundido el lunes con destruir la infraestructura iraní y perseguir a sus líderes “uno por uno”.

Katz confirmó además lo que describió como “un potente ataque contra la mayor instalación petroquímica de Irán”, en el gigantesco yacimiento de gas natural South Pars, responsable de la mitad de la producción petroquímica del país.

El yacimiento de gas ubicado bajo las aguas del golfo Pérsico, compartido con Qatar, es el más grande del mundo y ya había sido atacado por Tel Aviv.

La Casa Blanca no respondió de inmediato cuando se le pidió una reacción sobre el ataque. Tras el ataque israelí de marzo contra South Pars, Trump había dicho que Israel no volvería a atacarlo, pero advirtió que si Irán seguía golpeando la infraestructura energética de Qatar, Estados Unidos tomaría represalias y “haría volar por los aires en su totalidad” al yacimiento.

Trump ha advertido repetidamente a Irán que podría ampliar los ataques estadounidenses para incluir infraestructura civil, como centrales eléctricas y puentes.

Expertos señalan que ese tipo de ataques podría constituir crímenes de guerra, pero la Corte Penal Internacional carece de jurisdicción porque los países involucrados no son miembros del tribunal.

Las Convenciones de Ginebra establecen que las partes en un conflicto militar deben distinguir entre “bienes civiles y objetivos militares”, y que los ataques contra bienes civiles están prohibidos.

Los ataques iraníes del fin de semana contra instalaciones petroquímicas y un buque vinculado a Israel en Kuwait, Bahréin y los Emiratos Árabes Unidos resaltaron la capacidad militar del país para responder, pese a las reiteradas afirmaciones del presidente norteamericano de que había neutralizado sus capacidades de misiles y drones.

Irán respondió a los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel en febrero cerrando de hecho la vía marítima de Ormuz —por donde transita alrededor de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural— y atacando a Israel, bases militares estadounidenses y la infraestructura energética en el Golfo.

Unas 3540 personas han muerto en Irán desde que estalló la guerra, incluidos al menos 244 chicos, según el grupo de derechos humanos con sede en Estados Unidos HRANA.

Al menos cuatro israelíes murieron en un ataque con misiles contra un edificio residencial en Haifa, en el norte de Israel, durante la noche, informó el lunes el servicio de emergencias israelí Magen David Adom, lo que eleva a 23 el total de civiles israelíes muertos por ataques iraníes y del grupo terrorista Hezbollah.

Israel también ha invadido el sur del Líbano y ha atacado Beirut en su combate contra los militantes de Hezbollah, respaldados por Irán, en lo que se ha convertido en el desborde más violento de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.

Un bombardeo israelí alcanzó el lunes un departamento en la localidad de Ain Saadeh, al este de la capital. El ataque mató a un dirigente de “Fuerzas Libanesas”, partido cristiano fuertemente opuesto a Hezbollah, a su esposa y a otra mujer.

Las autoridades libanesas señalan que el número de víctimas en el Líbano incluye 1461 muertos, entre ellos al menos 124 chicos.

Trece miembros de las fuerzas armadas estadounidenses han muerto y cientos más han resultado heridos.

La Nación

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