El Mundo06/02/2023

Entró en vigor la prohibición de la Unión Europea a la importación de diésel ruso

Bruselas confía en que el período de transición desde que se anunciaron las sanciones en junio haya sido suficiente para garantizar “rutas de suministro alternativas y minimizar el impacto en los mercados mundiales de productos refinados”.

Tras el carbón y el crudo, llega el diésel. La prohibición de importar ese hidrocarburo y otros derivados petrolíferos de Rusia entra en vigor este domingo en la Unión Europea y se añade al mecanismo de sanciones por la invasión de Ucrania que busca asfixiar financieramente al Kremlin.

”Anticipamos que estaremos listos para asegurar suficientes suministros alternativos (...). Pasamos con éxito por un proceso similar con el petróleo crudo”, dijo a EFE el portavoz de Energía de la Comisión Europea, Tim McPhie, en referencia al veto sobre las adquisiciones de crudo vigente desde el pasado diciembre, que se suman al del carbón de agosto.

De los nuevos derivados prohibidos, el mayor desafío es el veto al diésel, el carburante que emplean cerca de la mitad de los coches de la UE y la mayor parte del transporte pesado y marítimo y la maquinaria.

En torno al 40% de las importaciones comunitarias provenían de Rusia antes de la guerra, pero Bruselas confía en que el período de transición desde que se anunciaron las sanciones en junio hasta que se aplican en febrero haya sido “suficientemente largo” para garantizar “rutas de suministro alternativas y minimizar el impacto en los mercados mundiales de productos refinados”, añade McPhie.

Hasta la invasión de Ucrania, la UE tenía una enorme dependencia energética en Rusia, y Putin ha hecho caja en un año con una crisis energética histórica.

Moscú le ha facturado a la UE 140.000 millones de euros (151.529 millones de dólares) en carbón, gas y petróleo desde que arrancó el conflicto bélico el 24 de febrero de 2022, según el Centro para la Investigación en Energía y Aire Limpio (CREA), frente a los 107.153 millones de dólares de 2021.

Sin embargo, la tendencia ha ido cambiando y en el último trimestre del año las compras de productos petroleros de la UE a Rusia se redujeron hasta el 14,14 % del total de las importaciones, frente al 25,9 % del primer trimestre, según datos de Eurostat.

”Nuestras medidas están golpeando el núcleo de la economía rusa”, dijo este jueves durante una visita a Kiev la presidenta de la Comisión Europea, Usrula Von der Leyen, quien celebró en particular que los ingresos energéticos que la UE aportaba a Rusia estén menguando en torno a 160 millones de euros al día.

Sanciones del G7

En paralelo a las sanciones que los países occidentales aplican en sus propios territorios, la UE, el G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) y Australia, han establecido otras medidas que buscan golpear al sector energético ruso también en el mercado global.

Desde diciembre, ese bloque de aliados de Ucrania aplica un tope de 60 dólares por barril al precio al que sus navieras pueden transportar crudo ruso a terceros países.

Esos países acaban de cerrar las negociaciones para establecer otro máximo al transporte de diésel y otros derivados petrolíferos rusos, fijados en 100 dólares y 45 dólares, respectivamente.

”Esto permitiría que los productos refinados rusos (y especialmente el diésel) fluyan a terceros países si se venden por debajo del tope. Esto limitará los ingresos rusos y evitará la estrechez del mercado. Por lo tanto, también ayudará a abordar la inflación y mantener estables los costos de la energía, como ocurre con el petróleo crudo”, razona McPhie.

Exención al gas

El petróleo y el carbón son productos que generalmente se transportan en barco y que se pueden sustituir en el mercado global.

Hungría negoció una exención al veto de importaciones porque recibe petróleo de Rusia por tubería, pero el grueso de los Estados miembros puede recurrir a Estados Unidos, India y Oriente Medio para obtener petróleos.

Pero diversificar el gas que viaja por tubería es más difícil y la UE nunca ha sancionado ese hidrocarburo ruso, sino que ha sido Moscú quien ha ido reduciendo progresivamente los envíos para presionar a Bruselas hasta pasar del 39,3 % de las importaciones en 2021 al 15 % al cierre de 2022.

Pese a la notable caída de las importaciones del 66 % en volumen, apenas se ha notado en la factura de un año de crisis energética donde los precios del gas batieron todos los récords históricos: Rusia ingresó de la UE unos 55.560millones de dólares por compras de gas en 2022 frente a los 62.776 millones de dólares de 2021, cuando bombeó más del doble.

Infobae

Te puede interesar

Corea del Norte difunde imágenes de Kim Jong Un tras una ola de rumores sobre su supuesta muerte

La agencia estatal publicó fotos del líder supremo junto a su hija para desmentir versiones virales sobre un grave colapso de salud.

El polvorín europeo: la crisis social en Francia enciende la mecha de una revuelta continental

Una ola de toques de queda y protestas sacude a varias naciones impulsada por el ahogamiento económico y el colapso del estado de bienestar.

La advertencia de Trump en el corazón de Kansas ante el fantasma de una derrota electoral

El mandatario trasladó la tensión de los disturbios europeos al escenario de las legislativas, en un intento por blindarse frente al descontento por la economía.

Milei acusó a Lula de misógino y lanzó una advertencia por las elecciones en Brasil: “Espero que no se las robe”

El Presidente argentino cuestionó al mandatario brasileño y sugirió un posible fraude electoral a días del balotaje frente a Flávio Bolsonaro.

El papa León XIV habló con Putin y Zelenski para conseguir una tregua humanitaria en Ucrania

El Pontífice mantuvo conversaciones con ambos presidentes para facilitar el ingreso de alimentos y medicamentos y la evacuación de civiles en Oleshky.

Brasil: las encuestas se estrechan al límite y dejan a Lula y a Bolsonaro cabeza a cabeza

El escenario político en Brasil ingresó en una zona de incertidumbre después de que los últimos sondeos revelaran un achicamiento en la ventaja de Bolsonaro.