Después de 57 años, restaurarán integralmente el Cristo de La Caldera
El Cristo Redentor de La Caldera, uno de los principales atractivos religiosos y turísticos de Salta, será sometido a una restauración integral por primera vez desde su inauguración en 1969.
El intendente Diego Sumbay confirmó que los trabajos se realizarán mediante un convenio entre la Municipalidad de La Caldera y el Gobierno provincial, con el objetivo de recuperar la estructura y poner en valor su entorno.
Qué trabajos se realizarán en el monumento
Según informó el Municipio a través de sus redes oficiales, la intervención se desarrollará en distintas etapas.
La primera contempla la restauración de la escultura principal y su basamento, además del tratamiento de problemas de humedad, impermeabilización de cubiertas y recuperación de carpinterías, herrería, pisos y revestimientos.
También está prevista la incorporación de iluminación arquitectónica para mejorar la presentación del monumento.
En las siguientes etapas se proyecta intervenir los espacios verdes, desagües, senderos de acceso, señalización y cerramientos del predio.
Buscan fortalecer el turismo religioso
Sumbay destacó que la restauración permitirá preservar uno de los símbolos más representativos del departamento y mejorar la experiencia de quienes visitan la localidad.
“El turismo es un motor para las economías locales, por eso vamos a trabajar para que visitar al Cristo sea una experiencia única, con senderos, en medio de naturaleza, donde disfrutar de La Caldera y todo el departamento”, expresó.
El monumento presenta signos de deterioro debido a su exposición permanente a las condiciones climáticas durante más de cinco décadas.
Aunque anteriormente se realizaron tareas de pintura y conservación, esta será la primera intervención integral anunciada para la estructura.
Un monumento de 26 metros inaugurado en 1969
El Cristo Redentor, también conocido como Cristo Penitente, fue realizado por el escultor tucumano Juan Carlos Iramain, quien comenzó su construcción en 1955 por iniciativa del entonces gobernador Ricardo Joaquín Durand.
Tras distintas etapas del proyecto, la obra fue emplazada en La Caldera e inaugurada el 26 de octubre de 1969.
La escultura alcanza aproximadamente 26 metros de altura, incluida su base, y pesa unas 10 toneladas.
Ubicada sobre un cerro, se convirtió en una referencia del paisaje de La Caldera y en uno de los principales atractivos patrimoniales y religiosos del norte salteño.