Presupuesto 2027: el oficialismo posterga el debate y proyecta extraordinarias para diciembre
Las fuertes tensiones y los reclamos cruzados entre La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y los bloques provinciales —atravesados por demandas que van desde el financiamiento de rutas nacionales hasta la coparticipación porteña y las partidas para las universidades— obligaron a reorganizar el cronograma y abrieron paso a la certeza de que el proyecto no se sancionará durante el período ordinario.
Ante este panorama, la estrategia en la Casa Rosada y en el bloque libertario comenzó a virar hacia la convocatoria de sesiones extraordinarias a partir del 1 de diciembre, una jugada indispensable para otorgarle al Senado el tiempo necesario de sanción antes de fin de año, considerando que el período ordinario concluye formalmente el 30 de noviembre.
Tras las extensas negociaciones mantenidas por el titular de la Cámara baja, Martín Menem, con los distintos espacios dialoguistas, la firma del dictamen se postergó sin fecha fija para el 11 o el 17 de noviembre, quedando en el horizonte la posibilidad de debatir en el recinto los miércoles 18 o 25 del mismo mes.
Una lista interminable de reclamos federales
Las trabas que demoran el acuerdo no responden a una única exigencia, sino a una compleja sumatoria de demandas impulsadas por los gobernadores y los legisladores aliados, quienes advierten que no darán sus votos a libro cerrado.
Por el lado del PRO, la representación de Cristian Ritondo y Javier Sánchez puso sobre la mesa los reclamos del mandatario entrerriano Rogelio Frigerio —como la rebaja de retenciones y alícuotas de IVA para la producción avícola— y el histórico reclamo del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, respecto a los pagos pendientes de coparticipación no saldados desde 2020. Aunque la Casa Rosada deslizó la idea de resolver este último punto por fuera de la ley de leyes, la negativa amarilla fue rotunda.
A ello se suman exigencias vinculadas con la reducción del impuesto a los combustibles, la transparencia en los plazos y tarifas de concesiones viales, y un régimen antievasión para billeteras virtuales. Sin embargo, el punto más transversal y crítico para todas las provincias pasa por el mantenimiento y la ejecución de obras en las rutas nacionales, un rubro que el Ejecutivo mantiene virtualmente paralizado y que genera cortocircuitos diarios con diputados de distintos signos políticos, incluidos los representantes del interior que suelen mostrar sintonía parlamentaria con el oficialismo.
En paralelo, los mandatarios provinciales continúan reclamando precisiones sobre los fondos destinados a las cajas previsionales —calculados de manera global en más de 500 billones de pesos— y una actualización de las partidas universitarias frente al reclamo del Consejo Interuniversitario Nacional, que exige un piso de 11 billones de pesos frente a los 7,3 billones previstos en el proyecto.
(Con información de Perfil)