La Municipalidad presentó el Plan Hídrico 2040 con una millonaria inversión y diez obras prioritarias
El futuro urbanístico y de seguridad hidráulica de la capital salteña dio este miércoles un paso trascendental con la presentación oficial del Plan Hídrico 2040, una hoja de ruta diseñada para mitigar el riesgo de inundaciones severas en distintos puntos de la ciudad. Encabezado por el intendente Emiliano Durand en el Centro Cívico Municipal —ante referentes académicos, científicos y profesionales del medio—, el proyecto se estructuró a partir de un exhaustivo relevamiento de las 74 cuencas urbanas locales, arrojando un mapa de vulnerabilidad que encendió alertas: el diagnóstico clasificó a 11 cuencas en situación de peligrosidad muy alta, 26 en nivel alto, 23 en medio y solo 14 en bajo.
Para dar respuesta a este escenario, la planificación contempla un total de 91 obras estratégicas que incluyen la construcción de nuevos canales pluviales, desagües, reservorios, estaciones de bombeo y la recomposición de infraestructura obsoleta, con una inversión total estimada en USD 1.226 millones. Dado que la cifra supera con creces los márgenes presupuestarios de la comuna —equivaliendo a seis presupuestos municipales—, el esquema se ejecutará de manera progresiva en tres etapas hasta el año 2040, priorizando de inmediato a las cuencas más expuestas.
Las diez intervenciones urgentes
En la primera línea de ejecución se definieron diez obras prioritarias que concentran una inversión inicial de USD 290,4 millones (cerca del 24% del total del plan), de las cuales ya se encuentran en marcha las intervenciones en el canal Yrigoyen y la Plaza Gurruchaga. Esta última incluye la ampliación de captaciones, un nuevo reservorio y un sistema de bombeo que luego se acoplará al futuro conducto entubado de calle Mendoza hacia el canal Esteco.
El paquete prioritario también abarca el nuevo canal Lavalle para ordenar los escurrimientos pluviales de la cuenca Don Ceferino hacia el río Arenales, y el complejo sistema del canal Alvear bajo las trazas de las calles Belgrano, Caseros y Urquiza, diseñado para aliviar anegamientos en el macrocentro donde el agua suele superar los 80 centímetros durante tormentas intensas. En la zona sudeste se proyectan mejoras en el canal Walter Adet y el primer tramo de la calle 115, mientras que en el norte el foco estará puesto en el canal Ciudad del Milagro (con su desembocadura al río Mojotoro) y el corredor de la avenida Patrón Costas. Finalmente, para el sector este se diagramó la recuperación del canal Floresta y la ampliación del canal de calle 220, complementados por los desagües de las calles 10 de Octubre e Ingeniero Clement en la cuenca Agua y Energía.
Búsqueda de fondos y un escenario desafiante
La presentación del proyecto se da en un momento de marcada restricción financiera por parte de la administración central, ya que Salta quedó fuera del Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027 y no percibe partidas del Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica —cuya última gran obra financiada íntegramente en la ciudad fue el Canal de los Manzanos en 2012—.
Ante este panorama, el intendente remarcó que el documento será puesto a disposición de los distintos bloques legislativos y sectores políticos para respaldar gestiones conjuntas ante el Gobierno nacional y organismos multilaterales de crédito. Con un enfoque integral que combina infraestructura, mantenimiento preventivo, sistemas de alerta temprana y nuevas exigencias normativas para desarrollos inmobiliarios, el Plan Hídrico 2040 busca blindar a Salta frente a las recurrentes emergencias climáticas, trascendiendo los tiempos de una sola gestión municipal.