El mundo ya no funciona como hace 20 años: guerras comerciales y potencias enfrentadas
Las relaciones internacionales atraviesan una etapa de profundas transformaciones que obliga a revisar muchas de las ideas con las que se analizaba el mundo hace veinte años. Las guerras comerciales, el regreso de políticas proteccionistas, los conflictos armados y las tensiones entre las grandes potencias ponen en discusión principios que durante décadas parecían consolidados. Así lo explicó Federico de Singlau, jefe de la carrera de Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Salta (UCASal),en Cara a Cara, por Aries.
“Desde que yo era estudiante, hace más de 20 años, se habla de que después de la Guerra Fría el mundo entró en una etapa de transición”, señaló. Según explicó, esa incertidumbre continúa vigente y los acontecimientos recientes demuestran que el escenario mundial sigue atravesado por avances, retrocesos y conflictos que desafían las interpretaciones tradicionales.
Uno de los cambios más significativos aparece en el comercio internacional. De Singlau sostuvo que durante muchos años se consideró que la apertura de las economías y el crecimiento del intercambio comercial eran tendencias prácticamente irreversibles. Sin embargo, actualmente se observa el regreso de barreras comerciales y medidas proteccionistas, incluso en países que históricamente promovieron la liberalización de los mercados. “Estábamos acostumbrados a una globalización donde la apertura económica no se discutía, el aumento del comercio internacional era algo que se daba año a año, y hoy estamos viendo guerras comerciales”, explicó.
El académico planteó interrogantes sobre la capacidad de los organismos multilaterales para garantizar la seguridad y la integridad territorial de los Estados frente a decisiones militares de grandes potencias. Según señaló, estos acontecimientos obligan a revisar hasta qué punto las instituciones creadas para sostener el orden internacional pueden responder a los desafíos actuales.
De Singlau también analizó cómo la competencia entre Estados Unidos y China condiciona las decisiones de países como Argentina. Explicó que el alineamiento político del Gobierno de Javier Milei con Washington se refleja en acuerdos y gestos diplomáticos, pero también puede reducir el margen de maniobra frente a otras potencias. Como ejemplo mencionó la compra de aviones F-16, que representó un acercamiento a Estados Unidos y dejó de lado una oferta de equipamiento militar chino. Esta situación, sostuvo, vuelve a poner en discusión la autonomía que tienen los países en desarrollo para defender sus propios intereses.
El especialista consideró que Argentina debe evaluar cuidadosamente sus relaciones internacionales en un escenario de creciente competencia entre potencias. Esa discusión también tiene implicancias para Salta, donde la actividad minera y la participación de capitales asiáticos forman parte del desarrollo económico provincial. En ese contexto, destacó la importancia de comprender cómo las decisiones geopolíticas pueden condicionar acuerdos comerciales, inversiones y proyectos estratégicos. Para De Singlau, la incertidumbre del escenario mundial convierte a las relaciones internacionales en un campo de estudio especialmente relevante para comprender los cambios que atraviesan las sociedades.