El giro de Washington que sacude el tablero diplomático de las Malvinas
La jugada, cristalizada en una resolución presentada por la representación estadounidense, argumenta que el organismo ha dejado de cumplir su propósito original y representa un uso ineficiente de los recursos globales.
Aunque el texto no menciona nominalmente al archipiélago, la disolución del C-24 desmantelaría el andamiaje institucional que sostiene el reclamo argentino frente a Londres.
La iniciativa llega en un momento de máxima tensión bilateral.
Mientras la Casa Rosada presiona en tribunales internacionales e impulsa en el Congreso una ley para frenar la explotación petrolera británica en las aguas circundantes —medida que ya encendió alarmas en corporaciones energéticas de Estados Unidos—, el movimiento de la Casa Blanca reaviva los interrogantes sobre el alcance real de la sintonía política entre Javier Milei y el líder republicano, abriendo un nuevo e imprevisible capítulo en la geopolítica del Atlántico Sur.
(Con información de Ámbito)