La dura respuesta de Gran Bretaña tras la denuncia argentina por el petróleo en Malvinas
La tensión diplomática entre la Argentina y el Reino Unido experimentó un nuevo pico de fricción luego de que el gobierno británico saliera a blindar a las compañías que operan en las Islas Malvinas.
A través de un contundente comunicado oficial, la administración de Andy Burnham advirtió que no tolerará lo que calificó como "intentos de intimidación" por parte de Buenos Aires y ratificó que implementará herramientas legales para resguardar las inversiones comerciales en el archipiélago, marcando un claro cortocircuito tras el reciente reclamo formal impulsado por el país ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar en Hamburgo.
El secretario de Estado de Comercio e Industria, Jonathan Reynolds, fue el encargado de estampar la postura de Londres al asegurar que aplicarán la legislación sobre Protección de los Intereses Comerciales para neutralizar cualquier normativa argentina que busque entorpecer la actividad económica en la zona en disputa.
En la misma línea, el ministro de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, tachó de inaceptable la coacción política sobre el sector privado y reafirmó el derecho de los isleños a explotar sus recursos naturales, consolidando un escenario de abierto litigio soberano y económico.
(Con información de Clarín)