Washington respalda al presidente Rodrigo Paz tras la detención del fiscal general de Bolivia
Un sismo de proporciones institucionales sacudió este jueves a Bolivia luego de que el gobierno del presidente Rodrigo Paz concretara la detención del fiscal general de la Nación, Roger Mariaca, junto a una docena de funcionarios judiciales acusados de integrar una peligrosa estructura dedicada a encubrir y proteger al narcotráfico internacional.
El megaoperativo, que incluyó allanamientos simultáneos en La Paz, Sucre y Santa Cruz, desarticuló una red que operaba desde el corazón del Ministerio Público y desató una inmediata reacción de la Casa Blanca: el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, salió a respaldar con firmeza las medidas del mandatario boliviano, enmarcándolas dentro de la nueva estrategia de cooperación bilateral contra el crimen organizado transnacional.
La caída de la cúpula fiscal se precipitó apenas 48 horas después de que Washington anunciara restricciones migratorias contra el propio Mariaca y otros trece funcionarios bolivianos y de la región por corrupción ligada al tráfico de drogas.
Sin embargo, el punto de quiebre de la investigación doméstica se produjo con el hallazgo de más de 3,5 millones de bolivianos y 10.000 dólares ocultos en el interior de una ambulancia que abandonaba un inmueble vinculado al fiscal detenido.
Mientras la defensa de Mariaca reclama garantías procesales y la Fiscalía General interinamente reorganiza sus mandos, el gobierno de Paz consolida un giro en su política de seguridad al integrarse al Escudo de las Américas.
(Con información de Infobae)