El Gobierno busca sumar a los gobernadores para blindar la reforma electoral
La administración central transita una etapa de evidente indefinición táctica respecto al futuro de la reforma electoral, un proyecto clave que el oficialismo considera indispensable con la mira puesta en las aspiraciones de reelección presidencial.
Mientras la Cámara Nacional Electoral presiona para zanjar los cambios normativos antes de que concluya el año, al interior del Ejecutivo conviven dos posturas bien diferenciadas: por un lado, los operadores políticos que responden a la Jefatura de Gabinete y al círculo íntimo de Balcarce 50 apuestan a cerrar los acuerdos con los mandatarios provinciales en el corto plazo; por el otro, sectores dialoguistas reconocen que la falta de los votos necesarios en el Senado podría forzar una postergación o una salida alternativa centrada en la suspensión transitoria de los comicios primarios.
Con misiones diplomáticas en Europa utilizadas como plataforma de diálogo y un mapa legislativo donde el respaldo de los gobernadores cotiza en alza según las expectativas de poder del propio oficialismo, la Casa Rosada se debate entre la urgencia de reescribir el tablero político y las complejas resistencias de una oposición que no está dispuesta a ceder terreno sin garantías a cambio.
(Con información de Infobae)