El impacto de la minería en el empleo salteño: “Son 5.500 puestos sobre 650 mil ocupados”
El economista e investigador Jorge Paz analizó el impacto de la situación económica nacional sobre Salta y puso el foco en el peso que actualmente tiene la minería dentro del mercado laboral provincial.
En Cara a Cara, sostuvo que la situación salteña podría resultar especialmente compleja porque, entre los sectores que muestran mayor dinamismo a nivel nacional, la provincia tiene una participación significativa principalmente a través de la actividad minera.
“Acá lo único que tenemos de esos sectores que están volando es minería”, señaló.
Paz aseguró que la actividad genera alrededor de 5.500 empleos directos y contrastó esa cifra con un universo de aproximadamente 650 mil personas ocupadas en la provincia.
“En Salta hay 650 mil ocupados. Hacés la cuenta: 5.500 sobre 650 mil. Ese es el efecto que tiene la minería en el empleo”, planteó.
El dato sobre puestos directos coincide con registros oficiales provinciales difundidos en los últimos años. El Gobierno de Salta informó 5.857 empleos mineros directos en 2024 y previamente había ubicado la cifra en torno a los 5.500 trabajadores.
La actividad continúa siendo uno de los sectores estratégicos de la provincia. En septiembre de 2026, el Gobierno salteño informó que su plataforma específica de empleo minero ya reúne a más de 26 mil postulantes y 110 empresas.
Sin embargo, Paz planteó que el crecimiento de ese sector debe analizarse en relación con el conjunto del mercado laboral y no solamente a partir de las inversiones o proyectos anunciados.
Durante la entrevista también se refirió al crédito por US$250 millones gestionado por el Gobierno provincial y a la dependencia de decisiones nacionales para avanzar con determinadas operaciones financieras.
A partir de ese escenario, el economista consideró que Salta enfrenta el desafío de sostener el empleo y la actividad en una economía donde buena parte de los trabajadores se desempeña en sectores que, según su análisis, atraviesan una etapa de contracción.
Su advertencia apunta así a diferenciar dos cuestiones: el crecimiento concreto de la minería y su capacidad real, al menos por ahora, para modificar por sí sola la estructura general del empleo salteño.