Trump y Xi Jinping sellan una tregua pragmática entre aranceles y tecnología
La recepción oficial, marcada por los máximos honores militares y un riguroso protocolo en los jardines de la residencia presidencial, dio paso a negociaciones de alto voltaje destinadas a contener fricciones comerciales y establecer límites claros a la competencia estratégica entre Washington y Beijing.
Con un tono que combinó advertencias sobre cuestiones críticas de seguridad e inteligencia artificial con guiños de distensión cultural, el líder chino ratificó su disposición al diálogo continuo y anunció el envío de una nueva pareja de pandas gigantes a los zoológicos estadounidenses, además de un programa masivo de becas para jóvenes del país norteamericano.
Por su parte, la administración republicana puso sobre la mesa temas acuciantes como los aranceles aduaneros, la regulación industrial y la estabilidad en Medio Oriente, abriendo incluso la puerta a inversiones de automotrices asiáticas bajo condiciones específicas.
La intensa jornada de deliberaciones políticas y técnicas prevé culminar con una cena de Estado destinada a consolidar canales directos de entendimiento entre ambas potencias.
(Con información de Clarín)