El fenómeno de El Niño podría causar sequías severas en Asia y aumentar el costo de alimentos globalmente
El fortalecimiento del fenómeno de El Niño encendió las alertas por sus posibles consecuencias sobre la producción agrícola mundial. Las principales preocupaciones se concentran en Asia, donde las sequías y la alteración de las temporadas de lluvia ya comienzan a afectar cultivos estratégicos.
El episodio actual podría convertirse en uno de los más intensos desde que existen registros modernos y alcanzar su punto máximo entre septiembre y diciembre de 2026, según las proyecciones del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas.
El Niño se produce por un calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico ecuatorial y altera los patrones de lluvias y temperaturas en distintas regiones del planeta.
En el sudeste asiático, el fenómeno puede provocar períodos prolongados de sequía, incendios forestales, reducción de reservas de agua y dificultades para la producción agrícola y pesquera.
Los alimentos podrían subir más de 15%
El impacto climático también comienza a generar preocupación por los precios.
Estimaciones de analistas de Goldman Sachs señalan que un episodio de El Niño de gran intensidad podría provocar un incremento cercano al 15,8% en los precios internacionales de las materias primas alimentarias. Se trata de una proyección y su magnitud dependerá finalmente de cuánto se deterioren las cosechas y de la duración del fenómeno.
El riesgo se produce además en un escenario en el que los costos de energía y fertilizantes permanecen elevados y distintas regiones productoras ya enfrentan problemas climáticos.
Millones de personas podrían caer en inseguridad alimentaria
El Programa Mundial de Alimentos calcula que El Niño podría empujar a 49 millones de personas adicionales hacia situaciones de inseguridad alimentaria aguda para fines de 2027.
De concretarse ese escenario, alrededor de 274 millones de personas en 45 países vulnerables podrían encontrarse en esa situación.
Asia y el Pacífico están entre las regiones expuestas, aunque Naciones Unidas también advierte sobre consecuencias importantes en África y América Latina.
El impacto final dependerá de la intensidad y duración de El Niño, pero la combinación de sequías, inundaciones y alteraciones en las cosechas vuelve a colocar al clima como uno de los principales factores de riesgo para el precio y la disponibilidad de alimentos durante los próximos meses.