“Lino Moreno debe estar en Santa Victoria Este”
La semana pasada el Gobierno de Salta ofreció una recompensa de $10 millones para quien dé datos certeros del paradero de Lino Ademar Moreno, condenado a prisión perpetua por el asesinato de Liliana Ledesma. La mujer murió apuñalada el 21 de septiembre de 2006, su cadáver encontrado en la ciudad de Salvador Mazza tenía la boca cortada, símbolo de la mafia a la que había denunciado poco antes: el narconegocio.
Moreno se fugó de la cárcel de Orán en 2023 con la aparente complicidad del juez Edgardo Laurenci, quien le otorgó salidas transitorias como subrogante del Juzgado de Ejecución de Sentencia. Lo curioso es que mientras el magistrado beneficiaba al autor material del asesinato, integraba la Sala I del Tribunal de Juicio de Orán que juzgaba a los hermanos Delfín y Raúl Castedo, finalmente condenados como autores intelectuales del mismo crimen.
“Estábamos en pleno juicio por el problema de mi hijita y él (Laurenci) le dio salidas transitorias. Moreno salía a la mañana y volvía en la tarde, pero no ha vuelto más. No es que se ha escapado”, lamentó Romero.
“Debe estar para allá, para Santa Victoria (Este), porque la mujer es de allá, Patricia Guerra. Allá estaba cuando recién se dio a la fuga. Si le decían que lo iban a buscar, se iba para el otro lado, pasaba para Paraguay”, afirmó. “Nos hemos enterado que Laurenci le ha dado la salida para que le maten afuera. No sé cuál era el problema, será que le sabe algo de Laurenci”, agregó.
El primer juicio por el crimen
Fue realizado por la Cámara en lo Criminal de Orán en 2010 y entonces condenaron a prisión perpetua a Lino Moreno, Aníbal Tárraga, Casimiro Torres y Gabriela Aparicio. Los consideraron coautores materiales de homicidio calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas.
En tanto que Patricia Guerra, la esposa de Lino Moreno, fue sentenciada a 12 años de prisión, como partícipe del crimen, y Juan Moreno recibió la pena de cuatro años, por el delito de encubrimiento de homicidio.
Posteriormente fueron imputados Delfín Reynaldo Castedo y Raúl Amadeo Castedo, luego de que -durante la investigación- fueran acusados del delito de instigación a cometer el homicidio calificado.