Drogas sintéticas: Quién es el cerrillano detenido en el secuestro histórico de MDMA
El expediente tramita ante el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N.º 2 de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo del juez Gustavo Meirovich, con intervención del fiscal Emilio Guerberoff y de la PROCUNAR, dirigida por el fiscal federal Diego Iglesias.
Ángel Reynaldo Guerra es el salteño detenido en uno de los ocho operativos realizados en simultáneo. Fue allanado la madrugada de martes 15, en el barrio Santa Rita 2 de Cerrillos. Se supone que esta persona estaba encargada de tareas de seguridad, logística o enlace en la organización que estaría vinculada a un cartel mexicano.
Los otros detenidos son el mexicano Luis Enrique Corona Ortiz y el venezolano Edwin Wladimir Ríos Soto, mientras que otro mexicano apodado “Buen rostro” se encuentra prófugo y con pedido de captura internacional. Este último sería el coordinador o jefe operativo de la maniobra investigada. El alias habría surgido de las comunicaciones interceptadas o analizadas por los investigadores.
La pesquisa se inició tras una serie de alertas emitidas por la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos, la DEA. En ese marco, la Aduana Argentina realizó un trabajo de inteligencia y detectó que intentaban introducir las pastillas dentro de una camioneta utilitaria usada, importada desde Bélgica.
El cargamento fue descubierto con un escáner en el Puerto de Zárate, y las pastillas estaban ocultas en el tanque de combustible, el chasis y los asientos de la camioneta.
La camioneta y el cargamento
El vehículo era una Opel Combo, también descrita en algunas publicaciones como una furgoneta Opel o una camioneta Opel Cargo. Había sido importada desde Bélgica y salió de la terminal marítima de Amberes.
La investigación determinó que el vehículo había llegado al puerto de Zárate después de haber partido de Bélgica aproximadamente un mes antes. El dato resulta relevante porque la carga permaneció durante un período prolongado en la zona aduanera sin ser retirada.
La demora habría obedecido a problemas de contacto entre los integrantes de la organización y las personas encargadas de retirar el vehículo. Según los investigadores, la banda habría perdido la comunicación con parte de la cadena logística o no habría podido concretar el retiro en el momento previsto.