Bodegueros salteños piden revisar la tolerancia cero y ponen como ejemplo a Mendoza
El presidente de Bodegas de Salta, Alejandro Martorell, volvió a poner en discusión la alcoholemia cero y cuestionó el permiso provincial que deben pagar los comercios para vender bebidas alcohólicas.
En Pelo y Barba por Aries, Martorell reveló que Bodegas de Salta presentó meses atrás, junto con representantes de la hotelería y la gastronomía, un pedido para que los establecimientos que comercializan vinos producidos en la provincia no tengan que pagar ese derecho.
“Nosotros hemos presentado una nota junto con la Asociación de Hoteles y la Asociación de Gastronómicos hace meses, solicitando que los negocios que vendan vino de Salta no paguen ese derecho. Pero no tenemos respuesta”, aseguró.
Según explicó, el permiso se abona a nivel provincial para poder comercializar bebidas alcohólicas, una exigencia que considera contradictoria en una jurisdicción productora de vinos.
El planteo por la alcoholemia cero
Martorell también pidió revisar los resultados de la legislación de tolerancia cero, luego de una década de aplicación en Salta.
“No decimos qué hay que hacer. Lo que se debía hacer es estudiar las estadísticas y ver qué sucedió, cuántos accidentes se produjeron con menos de 0,5”, planteó.
El empresario aseguró que el sector solicitó esa información y cuestionó que no se haya podido acceder a los datos que reclaman.
“La hemos pedido, pero no la quieren visibilizar. Nosotros tendríamos derecho como ciudadanos a solicitar que eso se revise”, sostuvo.
El impacto en Cafayate
El titular de Bodegas de Salta relacionó además la normativa con la actividad turística y productiva de Cafayate, donde las degustaciones forman parte cotidiana del trabajo de enólogos y de la experiencia que buscan los visitantes.
“Cuando un enólogo está trabajando, obviamente tiene que estar probando vinos. No los toma, pero siempre algo queda. No puede volver a su casa porque lo para la Vial y le quita el auto. Y eso pasa en Cafayate, en un lugar donde se produce vino”, ejemplificó.
Martorell también comparó la situación salteña con otras provincias vitivinícolas y consideró necesario analizar si la legislación vigente genera consecuencias sobre el turismo del vino.
Para el sector, el debate se produce además en un momento particularmente sensible: el consumo continúa en descenso y las bodegas buscan recuperar competitividad y atraer visitantes a los Valles Calchaquíes.