Irán amenaza con atacar empresas energéticas de EEUU si bombardean sus instalaciones
Irán advirtió este lunes que podría atacar instalaciones y empresas estadounidenses vinculadas al petróleo y el gas en Medio Oriente si Estados Unidos vuelve a bombardear activos iraníes, en una nueva escalada de tensión que volvió a presionar sobre el precio internacional del crudo.
La amenaza fue formulada por el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, después de que funcionarios estadounidenses volvieran a advertir sobre posibles ataques contra objetivos iraníes.
“Golpeen nuestros activos y recibirán un golpe”, escribió Qalibaf, al señalar que las compañías estadounidenses de petróleo y gas y sus instalaciones en la región también se encuentran expuestas.
La advertencia llega después de una nueva escalada militar entre ambos países, con ataques sobre embarcaciones y activos vinculados al transporte de petróleo en el Golfo Pérsico y las inmediaciones del estrecho de Ormuz.
En los últimos días, Estados Unidos atacó tres petroleros iraníes, mientras Teherán respondió con acciones contra buques vinculados a intereses estadounidenses y volvió a advertir que cualquier ofensiva contra su infraestructura tendrá una respuesta directa. La tensión también se trasladó al mercado internacional.
Este lunes, el petróleo Brent avanzaba alrededor de 1,2% hasta US$97,47 por barril, mientras que el West Texas Intermediate se ubicaba cerca de los US$92,26, en medio de los temores a una nueva interrupción del suministro desde Medio Oriente.
El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales focos de preocupación. La zona es estratégica para el comercio energético mundial y el deterioro de la seguridad marítima ya provocó una fuerte reducción del tránsito de buques.
Irán anunció además que establecerá en los próximos días una nueva zona restringida en el Golfo Pérsico y que modificará los corredores de navegación utilizados para atravesar Ormuz.
La advertencia de Qalibaf amplía el alcance de una amenaza que Teherán ya había formulado anteriormente contra infraestructura energética regional: ahora apunta explícitamente a activos de compañías estadounidenses de petróleo y gas.
Una mayor escalada podría tener consecuencias más allá del frente militar. Analistas advierten que nuevas interrupciones en Ormuz podrían volver a disparar el precio del crudo, con estimaciones que ubican al Brent incluso cerca de los US$120 por barril si los ataques se intensifican.
La disputa entre Washington y Teherán entra así en una nueva etapa, con la infraestructura energética convertida nuevamente en uno de los principales blancos potenciales y con el mercado petrolero siguiendo de cerca cada movimiento en el Golfo.