Advierten que Trump convirtió las amenazas extremas en una herramienta habitual de presión política
Donald Trump convirtió las amenazas de máxima presión en una herramienta recurrente de su segundo mandato, tanto en política exterior como frente a instituciones internas de Estados Unidos.
La última advertencia estuvo dirigida a la Reserva Federal: el mandatario planteó posibles embargos comerciales contra países con los que Estados Unidos mantiene déficit si la Fed no reduce las tasas de interés. El episodio se suma a una larga serie de amenazas recopiladas por EFE.
Desde enero de 2025, Trump habló de anexar Canadá y Groenlandia, recuperar el canal de Panamá, tomar el control de Gaza y aplicar represalias comerciales de gran escala. Durante la guerra con Irán también lanzó amenazas de destrucción contra infraestructura del país persa.
Funcionarios de su administración, entre ellos Marco Rubio, defendieron ese estilo como una táctica de negociación basada en elevar al máximo la presión inicial para luego negociar desde una posición de fuerza.
La estrategia también alcanzó al ámbito interno: Trump amenazó con medidas contra Harvard, medios de comunicación y periodistas críticos. Sus adversarios sostienen que este método aumenta los riesgos para la seguridad estadounidense y el orden internacional.