La Mesa Empresaria y Productiva celebró la licitación del Belgrano Cargas
La licitación del Belgrano Cargas fue recibida con satisfacción por el sector productivo salteño, que considera la recuperación del sistema ferroviario una herramienta clave para reducir los costos logísticos y mejorar la competitividad de las economías regionales. Sin embargo, el anuncio también encendió una alerta: los ramales C14 y C15 quedaron fuera del listado de obras obligatorias que deberá ejecutar el futuro concesionario durante los primeros cinco años.
La Mesa Empresaria y Productiva de Salta valoró la publicación de los pliegos y el avance de un proceso que el sector esperaba desde hace más de un año. Para las entidades, contar con un sistema ferroviario moderno permitiría reducir el impacto de los fletes sobre la producción y generar mejores condiciones para que las empresas del norte argentino puedan acceder a los mercados nacionales e internacionales.
El principal cuestionamiento está vinculado con la decisión de incorporar los ramales C14 y C15 como “obras optativas”. Esa condición abre la posibilidad de que las intervenciones sean postergadas hasta 15 años, un plazo que el sector considera incompatible con las necesidades actuales de la producción salteña.
El C14 conecta General Güemes con Socompa, en la frontera con Chile, y representa un corredor estratégico para la actividad minera y para la vinculación comercial con el país vecino. El C15, por su parte, nace en Perico, Jujuy, y llega hasta Estación Pocitos, en la frontera con Bolivia. Su recuperación es considerada fundamental para las producciones del norte de Salta y para ampliar las posibilidades de conexión con el mercado boliviano.
La preocupación empresarial se explica, además, por las características de las zonas atravesadas por ambos ramales. Se trata de regiones que enfrentan algunas de las mayores distancias hacia los centros de consumo y exportación, con costos de transporte elevados y menos alternativas logísticas. A eso se suma el estado de las vías ferroviarias, que requiere inversiones para recuperar una operación eficiente.
Para la Mesa, postergar estas obras implicaría mantener una desventaja estructural que afecta especialmente a la minería, la producción agropecuaria y las economías regionales. Un sistema ferroviario en mejores condiciones permitiría trasladar mayores volúmenes de carga a menores costos y, al mismo tiempo, reducir la dependencia del transporte automotor.
La diferencia puede observarse en la capacidad de cada medio. Una formación ferroviaria de 60 vagones cerealeros puede transportar cerca de 4.000 toneladas y reemplazar aproximadamente a 142 camiones. Según el planteo del sector, el costo del flete puede presentar diferencias de hasta un 30% a favor del ferrocarril, un margen que tendría un impacto directo sobre la competitividad de las producciones salteñas.
Frente a este escenario, la Mesa Empresaria y Productiva pidió al Gobierno de Salta y a los legisladores nacionales por la provincia que realicen las gestiones necesarias ante el Gobierno Nacional para que los ramales C14 y C15 sean incorporados al conjunto de obras obligatorias de los primeros cinco años de la concesión.
El sector empresario respaldó así el proceso de recuperación del Belgrano Cargas, pero planteó que la modernización ferroviaria debe alcanzar de manera efectiva a todo el territorio productivo. El reclamo apunta a evitar que las regiones más alejadas de los principales centros económicos vuelvan a quedar relegadas en la asignación de infraestructura y a garantizar condiciones más equilibradas para competir.
La posición de las entidades salteñas parte de una premisa concreta: si el norte argentino debe competir por nuevos mercados y atraer inversiones, necesita contar con una infraestructura logística acorde con ese desafío. Para la Mesa, relegar la recuperación de los corredores C14 y C15 durante hasta 15 años significaría prolongar una desventaja que la producción regional ya enfrenta y limitar, una vez más, las posibilidades de desarrollo de Salta.