Economía17/08/2026

Seis de diez argentinos se endeudaron en el último semestre

Casi dos de cada tres argentinos se vieron obligados a tomar deuda este año, y el 66% de los consultados agota sus ingresos antes o hasta el día 20.

La plata no alcanza...Y esa afirmación comienza a golpear cada vez a más argentinos. No sólo a los jubilados o los trabajadores informales, sino que paulatinamente comienza a hacerse carne en la clase media, duramente castigada con sus ingresos. En efecto, una encuesta nacional de Zentrix pone de manifiesto el deterioro de la percepción económica de los hogares: el 66% dice que sus ingresos se terminan antes o hasta el día 20 del mes, el 87,4% considera que su salario no le gana a la inflación y casi dos tercios tomaron deuda recientemente. En este contexto de ingresos magros, los más jóvenes muestran un amplio nivel el endeudamiento que llega al 77%. En relación a las fuentes de endeudamiento, también sorprende que crece con fuerza el recurso al crédito informal que ya roza el 20%, más allá de la toma de crédito con billeteras digitales de lo que tanto se viene hablando.

El alivio de la inflación todavía no termina de trasladarse al bolsillo de buena parte de los argentinos. Aunque los indicadores nominales muestran una desaceleración de los precios respecto de los registros de años anteriores, la percepción de los hogares sigue marcada por la pérdida de poder adquisitivo, las dificultades para llegar a fin de mes y un creciente recurso al endeudamiento para financiar gastos cotidianos.

Así surge del último Monitor de Opinión Pública de Zentrix, realizado en julio sobre 1.468 casos en todo el país.

El relevamiento muestra que el 42,8% califica negativamente su situación económica personal, mientras que apenas el 27,2% la considera buena o muy buena. La mirada sobre la economía nacional es todavía más crítica: el 61,8% evalúa negativamente la situación del país, frente a un 21,1% que tiene una percepción positiva.

La diferencia entre ambas respuestas es uno de los datos que destaca la consultora. Mientras el deterioro de la economía personal es considerado negativo por cuatro de cada diez encuestados, cuando la evaluación se amplía a la situación del país el rechazo supera el 60%. Para Zentrix, esa brecha indica que el malestar ya no se percibe exclusivamente como una dificultad individual sino como un problema económico más generalizado.

El salario pierde la carrera contra los precios

Uno de los resultados más contundentes aparece al preguntar por la evolución del poder adquisitivo. El 87,4% de los consultados respondió que su salario no le está ganando a la inflación, mientras que apenas un 9,8% considera que sus ingresos avanzan por encima de los precios.

El fenómeno atraviesa, incluso, las preferencias políticas. Entre quienes votaron al oficialismo en las elecciones legislativas de 2025, el 73% reconoce que su salario no supera a la inflación. Entre los votantes opositores, la proporción se eleva al 97,1%.

El trabajo también detecta una fuerte distancia entre la inflación estadística y la percepción cotidiana. El 67,1% considera que el dato de inflación publicado por el INDEC no refleja adecuadamente la variación de precios que experimenta en su vida diaria, frente a un 29,6% que sí considera representativo el índice oficial.

La encuesta no mide ingresos ni salarios efectivos, sino percepciones de los consultados, pero el dato ayuda a explicar por qué la desaceleración inflacionaria todavía convive con un marcado malestar económico.

Dos de cada tres se quedan sin ingresos antes del día 20

La presión sobre los hogares aparece con mayor claridad cuando se pregunta hasta qué momento del mes alcanzan los ingresos.

El 66% asegura que agota sus recursos antes o hasta el día 20. Dentro de ese grupo, el 11,1% llega apenas hasta el día 5, el 12,8% hasta el 10, el 22,3% hasta el 15 y otro 19,8% hasta el día 20.

Solo 23,8% logra llegar a fin de mes, mientras que apenas 9,3% afirma que además puede ahorrar. Otro 0,9% declara no tener ingresos.

La situación es más delicada entre los jóvenes. De acuerdo con Zentrix, entre las personas de 18 a 39 años el 85,5% ya agotó sus ingresos al día 20, frente al 60,6% entre quienes tienen entre 40 y 59 años.

La necesidad de complementar los ingresos también aparece en otra respuesta del sondeo: apenas 7,2% considera que un solo empleo o fuente de ingresos alcanza para llegar a fin de mes. En cambio, el 42,4% sostiene que hacen falta dos y el 44,2% cree que se necesitan tres o más.

La deuda dejó de financiar consumo para cubrir lo básico

El otro dato central del relevamiento es el avance del endeudamiento de los hogares. El 61,9% afirmó haber tomado alguna deuda o crédito durante los últimos seis meses, frente a 36,1% que no lo hizo.

Pero más significativo que el porcentaje es el destino de ese financiamiento. Entre quienes se endeudaron, 53,7% explicó que lo hizo porque sus ingresos no alcanzan para cubrir los gastos básicos. Otro 23,1% vinculó la deuda con el aumento de tarifas y servicios públicos.

La compra de bienes durables, que tradicionalmente constituye uno de los motivos habituales para recurrir al crédito, representa apenas el 11,5% de las respuestas. Otro 7,6% señaló como causa una emergencia, enfermedad, desempleo u otro imprevisto familiar.

El resultado muestra un cambio en la función que cumple el financiamiento para una parte de los hogares: el crédito aparece menos asociado a adelantar consumo o comprar bienes y más vinculado a cerrar la brecha entre ingresos y gastos corrientes.

Los jóvenes, los más endeudados y expuestos al crédito informal

La deuda afecta a todas las edades, aunque con fuertes diferencias.

Entre los jóvenes de 18 a 39 años, el 77% tomó alguna deuda en los últimos seis meses. La proporción baja al 62,6% entre quienes tienen entre 40 y 59 años y al 53,7% entre los mayores de 60.

Además, el tipo de financiamiento cambia según la edad. En términos generales, el 63,8% recurrió al sistema formal, que incluye bancos y tarjetas de crédito. Un 19,6% utilizó exclusivamente prestamistas, financieras u otras vías informales, mientras que 12,9% combinó ambos sistemas.

Entre los menores de 40 años, sin embargo, el uso exclusivo de canales informales se dispara al 35,8%, contra el 22,2% entre las personas de 40 a 59 y apenas el 7% entre los mayores de 60.

Este último dato resulta especialmente sensible porque, en general, el crédito fuera del sistema financiero regulado implica menores controles y puede involucrar costos considerablemente más elevados.

La capacidad de repago también muestra señales de tensión. Entre quienes mantienen compromisos financieros, apenas 18,9% afirma estar pagando sin dificultades. Otro 33,7% dice hacerlo con alguna dificultad y 28,9% con mucha dificultad.

Además, un 12% ya se atrasó en algunos pagos y otro 6,4% directamente afirma que no puede afrontar sus deudas. En conjunto, más del 80% de quienes deben dinero enfrenta algún grado de dificultad para cumplir con sus obligaciones.

La situación tampoco es homogénea por edad. Entre las personas de 40 a 59 años, por ejemplo, solo el 11,4% asegura pagar sin inconvenientes, mientras que 32,5% lo hace con mucha dificultad y 16,6% registra atrasos. Entre los mayores de 60, el 10,1% ya declara directamente no poder pagar sus deudas.

Tasas altas y dificultades para acceder al sistema formal

La evaluación de las condiciones de financiamiento completa el cuadro. El 55% considera que las tasas son tan altas que el crédito termina convirtiéndose en “una trampa”, según las opciones planteadas por el sondeo. Otro 22,1% afirma que directamente no accede al crédito formal porque no califica.

Solo el 8,5% evalúa que las tasas son accesibles y que el financiamiento constituye una herramienta útil. En tanto, un 14,3% reconoce que las tasas son elevadas, pero sostiene que igualmente necesita tomar crédito para llegar a fin de mes.

El panorama que describe la consultora tras el relevamiento pone en evidencia una economía doméstica sometida a una fuerte restricción: salarios que, según la percepción mayoritaria, todavía pierden contra los precios, ingresos que se agotan antes de finalizar el mes y un endeudamiento cada vez más ligado a necesidades básicas.

En cuanto a la encuesta, vale señalar que el relevamiento fue realizado entre el 21 y el 30 de julio sobre 1.468 personas mayores de 16 años con acceso a internet, residentes en las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires. La muestra es no probabilística, fue ponderada por sexo, edad y región y tiene alcance exclusivamente nacional. La propia consultora advierte que los resultados no deben extrapolarse a provincias o localidades.

Perfil

Te puede interesar

Cayó 3,3% interanual la cantidad de empresas empleadoras

En mayo, el número de compañías en el sector formal fue de 477.463, lo que implica una baja de 16.422 firmas frente al mismo período del año anterior.

La UCA mostró los límites de la asistencia para la pobreza infantil

El Índice de Incertidumbre Económica de julio se mantuvo por encima de las 50 menciones, en niveles históricamente elevados.

Economía evalúa usar un fondo de la ANSES para impulsar los créditos hipotecarios

El secretario de Finanzas defendió la decisión de flexibilizar los préstamos en dólares para las empresas. Buscan también alternativas para ampliar las líneas de acceso a la vivienda.

El modelo Pix gana terreno en Argentina y promete pagos más rápidos

El BCRA avanza con nuevas herramientas de transferencias inmediatas y toma como referencia el sistema brasileño. “Cobro con Transferencia” comenzará a operar desde el 31 de agosto.

Ya se perdieron más de 30.000 empresas durante el gobierno de Milei

La caída durante el último año fue de 15.069. Es decir, casi la mitad de la destrucción de la administración libertaria se explica por la baja del último año.

Una familia tipo necesitó más de $ 1.500.000 en junio para no ser pobre

Un hogar de cuatro integrantes necesitó $1.564.716 para superar el umbral de pobreza en julio de 2026: 2,2% más que el mes previo y 36,1% a nivel interanual.